El grupo francés de distribución Carrefour avanzó en términos comparables su facturación un 1,4%, hasta los 84.916 millones en 2018; aunque obtuvo unas pérdidas de 561 millones de euros en ese último ejercicio, lo que representa 30 millones de euros más que las registradas el año anteriorEsa cantidad incluye cargas financieras netas de 262 millones de euros y también un resultado neto negativo de 301 millones de actividades ya abandonadas, como el de las 273 tiendas que en 2014 compró al grupo español DIA, cuyo cierre finalizó en 2018. Si se excluyen esos elementos no recurrentes, el resultado neto ajustado fue positivo y se situó en 802 millones de euros, registrando un crecimiento del 29% con respecto el año anterior.  

Su resultado operativo corriente alcanzó los 1.905 millones de euros, 101 millones menos que en 2017. En concreto, cayó un 43,3% en Francia, hasta los 466 millones de euros, en parte por el impacto de las protestas de los chalecos amarillos en el último trimestre. En el resto de Europa, su resultado operativo retrocedió un 1,9 %, hasta los 664 millones, en América Latina avanzó un 7,2 %, hasta los 767 millones, y en Asia pasó de 4 millones a 45.

Las ventas netas en España aumentaron un 1,3%

En España, las ventas netas de Carrefour en 2018 alcanzaron los 8.750 millones, un 1,3% más que en 2017, confirmando al país como el tercer mercado de la compañía por facturación, solo por detrás de Francia, con 35.615 millones, y de Brasil, con 11.919 millones.

El presidente, Alexandre Bompard, recordó que "en 2018 Carrefour emprendió una transformación sin precedentes que contempló una optimización de los costes. Por lo que los resultados obtenidos en el marco de un contexto macroeconómico complejo refuerzan su confianza en el plan marcado para 2022".

La cadena francesa ha revisado al alza su objetivo de reducción de costes para 2020, hasta 2.800 millones, frente a los 2.000 millones de euros inicialmente previstos, después de lograr un ajuste de 1.050 millones en 2018. Asimismo, Carrefour prevé alcanzar en 2022 un volumen de ventas digitales de alimentos de 5.000 millones de euros, así como la disposición de activos inmobiliarios no estratégicos por importe de 500 millones de euros para 2020.