Garnier, segunda mayor marca del Grupo L'Oréal, ha presentado la gama cosmética ecológica certificada dirigida a la gran distribución. "Nuestro objetivo es poner al alcance de los consumidores españoles productos de cosmétic a provenientes de agricultura ecológica, con envases reciclados y reciclables, al alcance de todos los bolsillos", ha explicado Guillaume Sonolet, director general de Garnier.

Ante el reto de que un tercio de los consumidores españoles afirman no saber dónde encontrar este tipo de productos, según un estudio de Stanpa, Garnier Bio llegará a 5.000 puntos de venta –perfumerías, supermercados, y herbolarios- en su primer año de lanzamiento "con el objetivo de conquistar el liderazgo en la cosmética ecológica certificada en un plazo de tres años y democratizar este segmento", ha añadido Sonolet. "Además de, por supuesto, responder a la creciente petición de transparencia y de sensibilidad medioambiental y social por parte de los consumidores españoles".

Para ello, la gama de ocho productos contará con precios accesibles –precio recomendado por debajo de los 9 euros y– productos provenientes de la agricultura ecológica con el sello Cosmos Organic de Ecocert, primer organismo de certificación en desarrollar un estándar para los cosméticos naturales y ecológicos. Además de fórmulas veganas (no contienen ningún ingrediente o derivado de origen animal) y un etiquetado donde el consumidor puede ver con claridad la lista de ingredientes y su origen ecológico, en su mayor parte provienen de plantaciones ecológicas y de aprovisionamiento solidario. En cuanto al impacto sobre el medio ambiente, entre otros factores, los materiales son un 100% reciclables y todas las botellas están fabricadas con PET 100% reciclado.

En un contexto de mercado de cosmética "natural" que mueve alrededor de 800 millones de euros en España –supone el 12% del mercado total de la belleza en nuestro país-, la cosmética ecológica certificada es un nicho de 30 millones de euros con grandes expectativas de crecimiento. Especialmente al compararlo con países de nuestro entorno. Alemania, uno de los mercados más maduros, mueve 526 millones de euros, seguido de Francia con 387 millones, Italia, con 121 millones y el Reino Unido, con 151 millones (estudio L'Oréal con datos Ekimetrics). España, en este contexto, supone solo el 4%.

Por su parte, Valerie Lemaire, directora general de Ecocert Greenlife, ha explicado la diferencia entre productos ecológicos –significan lo mismo que los biológicos u orgánicos– y los naturales, debido a la gran confusión existente en el mercado. En concreto, un producto ecológico siempre debe contar con una certificación que lo garantice, mientras que un cosmético de origen natural no tiene por qué. Además, contienen al menos un 20% de ingredientes provenientes de la agricultura ecológica, y otra serie de factores relacionados con la sostenibilidad (biodegradabilidad, reciclaje…). "Confiamos en que la entrada de este tipo de gamas contribuyan a una mayor transparencia y conocimiento por parte de los consumidores, además de una mayor accesibilidad a estos productos", ha señalado Valerie Lemaire.