El presidente de Aecoc, Javier Campo, ha comenzado su intervención en la apertura del 33º Congreso Aecoc del Gran Consumo, que reúne entre hoy y mañana a más de mil directivos del sector, describiendo la evolución económica de Italia y España durante los últimos años. En ambos países la productividad estuvo estancada hasta 2008, ha declarado Javier Campo. Sin embargo, el crecimiento de la productividad en España a partir de 2009 -experimentando una evolución superior incluso a la alemana y a la del conjunto de Europa- ha sido clave en su proceso de recuperación económica.

Por el contrario, el estancamiento de la productividad ha hecho que las empresas italianas pierdan cuota de mercado y que, a consecuencia de ello, se hayan producido recortes de inversión, lo que genera un peligroso círculo vicioso.

El presidente de Aecoc ha destacado la necesidad de que España recupere estabilidad política y realice las reformas estructurales "coherentes" con los problemas que padece y sostenibles en el tiempo a fin de alejarnos del riesgo de "italianización" que padecemos.

En su opinión, otro aspecto determinante ha sido que España ha sido capaz de reactivar notablemente sus exportaciones, mientras en Italia la mejora de los últimos años resulta claramente insuficiente. Todo ello sumado a un estancamiento del consumo privado durante los últimos 20 años sitúa al país vecino frente a una encrucijada. Italia ha "olvidado" cómo crecer y se queda rezagada en Europa, ya que sin opción a la política de devaluación no consigue generar renta.

En este escenario, las previsiones apuntan que, entre 2018 y 2020, el PIB per cápita en España crecerá un 12%, mientras que en Italia se reducirá en un 4% en ese mismo período. De igual modo nuestra prima de riesgo se situará en los 105 puntos mientras la de Italia alcanzará los 300 puntos.

"España no es Italia pero lo podríamos llegar a ser si no se afrontan las reformas que como país necesitamos", según el presidente de Aecoc

En opinión de Javier Campo, el contraste de estas dos realidades demuestra que no es cierto que la economía de un país pueda evolucionar de forma independiente de su gestión de gobierno.En realidad, el comportamiento de la economía depende de la estabilidad política y de la capacidad de abordar reformas estructurales que mejoren su capacidad de competir.

"España no es Italia pero lo podríamos llegar a ser si no se afrontan las reformas que como país necesitamos", ha sentenciado el presidente de Aecoc.

En su opinión, "cuando acabe la legislatura actual llevaremos cinco años con gobiernos en minoría y sin ningún tipo de reforma para mejorar la situación. El crecimiento potencial de España está en torno al 1% y será el que tengamos salvo que hagamos reformas que nos permitan cambiar la situación". En este sentido, Campo ha recordado que "mejorar la productividad es tarea de todos pero la clase política es la que tiene que realizar las reformas necesarias. Es lo que permitirá mejorar la calidad de vida de todos los españoles".

Entre los factores estructurales que determinan el crecimiento potencial de nuestra economía destacan: la evolución de la población activa, la evolución de la tasa de actividad y la productividad.

El envejecimiento poblacional de nuestro país hace que tengamos una tasa de dependencia que aumenta rápidamente, comprometiendo el sistema de pensiones; la reducida tasa de actividad dificulta el potencial de crecimiento; y la productividad laboral mejora de forma insuficiente, en opinión del presidente de Aecoc.

Por ello, en su opinión las soluciones pasan por incrementar la población activa retrasando la edad de jubilación e implementando medidas que fomenten la natalidad, así como integrando laboralmente a los jóvenes, a los parados de larga duración y al colectivo inmigrante. En el segundo de los apartados conviene apostar por la formación dual para tratar de reducir el porcentaje de ni-nis, los parados de larga duración y poder mejorar la cualificación de algunos grupos de inmigrantes. Finalmente, tenemos una productividad un 32% inferior a la medio de la UE y también una inversión en I D I de un 1,2% frente a un 2,03% del PIB en la UE, lo que coarta notablemente nuestra capacidad de crecimiento.

Previsión de crecimiento

Mediante un sistema de votación en sala, el 37,5% de los más de mil directivos asistentes al congreso de Aecoc han afirmado que tienen previsto crecer más del 5% este año; otro 23,2%, entre un 3 y un 5%.

Mediante este mismo sistema, han declarado que el mayor freno a la buena marcha de la economía puede venir de la mano de una subida de los tipos de interés que agrave el endeudamiento de las familias (el 30,6%) y de nuevas regulaciones o cambios legislativos (el 28,5%). Para otro 22,4%, los mayores riesgos podrían estar motivados por factores externos (Brexit, guerras comerciales, riesgos geopolíticos, etc.).