AMDPress.- La asociación privada con fines no lucrativos y de ámbito nacional, AINIA, centro tecnológico, presentó ayer, 12 de marzo, en un acto presidido por María Neira González, presidenta de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, la primera marca específica de seguridad alimentaria de España, SAL (Sistema para la Seguridad Alimentaria).

Con esta iniciativa, AINIA quiere dar respuesta a “la necesidad de las empresas del sector de contar con sistemas de seguridad alimentaria certificables por organismos acreditados e independientes, ajenos a la propia empresa, que den la máxima garantía de seguridad y confianza de sus productos al consumidor”.

Por tanto, SAL va dirigida a todas aquellas empresas que voluntariamente la soliciten porque quieren tener un compromiso respecto a la seguridad alimentaria que supere incluso la normativa internacional más exigente. Es aplicable a todos los sectores agroalimentarios: producción primaria, industria, intermediarios, distribuidores y organizaciones de transporte. También a los suministradores de envasado, equipos, materias primas y otros accesorios para la industria agroalimentaria.

La marca de seguridad supone, además, un valor añadido para las productos de las firmas, ya que además de ser un sistema voluntario, de autoexigencia global, afecta a todo el proceso de elaboración y tratamiento del producto, e integra principios de otros sistemas de gran solvencia (APPC, BRC o Codex Alimentarius) y es compatible con sistemas de vigencia internacional (ISO 9000 o BPF´s).

La aplicación de la marca parte de una diagnosis previo, que se evalúa el estado de la empresa en materia de seguridad alimentaria, la detección de peligros y puntos de control crítico que la empresa deberá corregir para obtener la certificación SAL.

AINIA prestará los servicios de implantación, auditoria previa, plan de control y concesión de la marca. La certificación se obtendrá mediante una auditoria de tercera parte, que será llevada a cabo por un organismo independiente, es decir, sin vinculación alguna con el proceso de implantación y que da derecho al uso de la marca SAL como elemento de comunicación corporativa de la empresa.