Campofrío Food Group (CFG), parte de Grupo SIGMA, ha dado a conocer los resultados financieros del ejercicio 2015. La compañía ha mantenido estable en 2015 sus principales indicadores de negocio con unas ventas en volumen de 431.156 toneladas (ligero descenso del -0.3% respecto al ejercicio anterior) y ventas netas en valor de 1.925 millones de euros (reducción del 0,5% vs 2014). 

Campofrío Food Group ha reportado un EBITDA de 315,4 millones de euros, (incluyendo un resultado extraordinario no recurrente de 137.1 millones) lo que supone un pronunciado crecimiento del 77% respecto al ejercicio anterior, si bien condicionado al alza por el ingreso extraordinario del cobro por parte de las aseguradoras correspondiente a la pérdida de la fábrica La Bureba.

La compañía llevó a cabo un proceso de refinanciación en el mes de abril de 2015 con una emisión de bonos por valor de 500 millones de euros. Esta emisión obtuvo en el momento de su lanzamiento el cupón más bajo de la historia en el mercado de bonos corporativos para emisores sin grado de inversión de la Península Ibérica, así como de la Industria de la Alimentación a nivel mundial.

A 31 de diciembre de 2015, CFG mantiene una sólida posición financiera, siendo la Deuda Financiera Neta de 186,5 millones de euros, frente a los 362 millones de euros del ejercicio anterior, con lo que el ratio de apalancamiento se sitúa en 1.05x frente al 2.3x del ejercicio 2014, la cual le permitirá afrontar la construcción de la nueva fábrica en Burgos, cuya inauguración está prevista a finales de 2016. Al final del ejercicio 2015, la compañía ha recuperado la cuota de mercado de los productos afectados por el incendio de la fábrica de La Bureba.

En 2015 SIGMA ALIMENTOS, compañía de origen mexicano especializada en la producción y comercialización de marcas de alimentos refrigerados, adquirió a través de su matriz ALFA el 100% del control del capital de la compañía tras la compra, del 37% que estaba en posesión del grupo chino WH Group.