Aral Digital.- El Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria, CNTA, ha organizado, para el próximo día 21 de febrero y en colaboración con Caja Navarra, una jornada sobre cómo exportar alimentos a Estados Unidos. El país norteamericano continúa siendo prioritario para el sector agroalimentario español, ya que es la primera economía mundial y absorbe un 16% del total de las importaciones mundiales. Además, tiene un mercado de 293 millones de consumidores con alto poder adquisitivo.

Mediante ponencias presenciales y videoconferencia con EE.UU., se pondrán sobre la mesa los requisitos que establece la FDA para la exportación de productos alimenticios y los servicios de apoyo a la exportación que presta Caja Navarra a través de las sociedades de su grupo, Via1E y Via1América.

Anualmente, la FDA (Food and Drug Administration), equivalente a nuestro Ministerio de Sanidad, registra unas 6.000 empresas exportadoras agroalimentarias de todo el mundo. Entre 400 y 500 son españolas. España es uno de los países que más empresas registra para exportar productos, principalmente aceitunas y conservas de pescado.

Así, el registro de la empresa es el primer paso para poder exportar a Estados Unidos, inscribiéndola bajo la Ley contra el Bioterrorismo 2002 y cumplimentar otro impreso, denominado FDA 2541 para obtener el número de identificación. Todo ello se puede hacer on line en la página web de la FDA El segundo paso es el registro de producto, para el que es necesario el estudio de distribución y el estudio de penetración de calor para cada producto y para cada tipo de envase.

Una vez finalizados todos los estudios, elaborados por Autoridades de proceso – la FDA sólo reconoce a 6 Centros y Laboratorios en España – hay que volver a enviar todo on line, ya que cada producto o proceso tiene su documentación específica.

Los productos bajo responsabilidad de la FDA son todos los productos alimenticios nacionales e importados excepto los productos cárnicos, ave y huevo, bebidas alcohólicas por encima del 7% de alcohol y tabaco.

En el caso de los productos de baja acidez y acidificados, como las aceitunas, conservas vegetales o de pescado, el objetivo de esta reglamentación es asegurar que los productos alimenticios sean seguros desde el punto de vista microbiológico, especialmente que no contengan el Clostridium Botulinum.

Todo estos trámites, los burocráticos y los tecnológicos, pueden tardar una media de 30 días por producto.