Uno de los comportamientos que el consumidor ha interiorizado durante la crisis es la hipersensibilidad al precio y, en el caso de un producto tan común en su cocina como el aceite, este carácter se acentúa. En concreto, el 77% de los compradores afirma fijarse en el precio del aceite cuando compra. Sin embargo, además del precio, el consumidor también busca la calidad. De hecho, cuatro de cada diez consumidores deciden su compra en función de la relación calidad-precio por encima de aspectos como la marca o el sabor, según la consultora Nielsen.

Asimismo, los vaivenes en el precio en el caso del aceite son frecuentes y, ante subidas o bajadas de precio, el consumidor castiga o recompensa, hábito ya visto en otros productos como los frescos, donde se decanta por aquellos que han bajado más sus importes. En el caso del aceite, este comportamiento quedó reflejado en el primer trimestre del año, cuando al constatar el comprador una subida del precio medio del litro de aceite de oliva por encima de la barrera psicológica de los tres euros, penalizó su consumo y adquirió el 10% menos en comparación con el mismo período del año anterior. Por el contrario, al percibir un descenso del precio en el litro del aceite de girasol premió su compra en dicho periodo con un aumento del 4%.

El aceite es un producto indispensable en los hogares españoles, con especial atención al aceite de oliva. Nueve de cada diez compran este producto con una media de gasto anual de 56,1 euros por hogar. Además, cada hogar compra al año un total de 20,4 litros de aceite de oliva, con una media de 2,1 litros de media por visita al establecimiento. Estos datos constatan la importancia del aceite para los consumidores españoles como básico dentro de la dieta mediterránea, de hecho el 72% no tiene inconveniente en comprar otra marca de aceite si la que habitualmente compra no está disponible en esos momentos en el lineal de la tienda.

Además, el aceite es uno de los productos más habituales en la cesta de la compra online. Aquellos consumidores que optan por Internet para llenar su despensa y su nevera suelen decantarse por compras de carga en las que se incluye el aceite, además de otros artículos como agua envasada, leche o zumos. En el caso del aceite, el 0,8% de sus ventas son ya a través de Internet.