AMDPress.- La ministra de Salud Pública del Reino Unido, Melanie Jonshon, ha pedido a minoristas, proveedores y productores que para febrero de 2004 se hayan reducido los niveles de sal en la comida hasta los seis gramos -cantidad diaria recomendada de ingesta para un adulto- o, en su defecto, podrían verse obligados a indicar en sus productos “alto contenido en sal”.