A pie cambiado. El mercado de galletas sufrió durante el pasado ejercicio. Según datos de IRI, empresa de información de mercado del sector de retail y FMCG, en el TAM septiembre de 2015 el volumen de ventas decreció un -1,7% y su valor un -1,8%, dejando las cifras globales en los 250,3 millones de kilos (4,3 millones de kilos menos) y los 886,7 millones de euros (16 millones por debajo de la cifra alcanzada en el mismo periodo del año anterior. Estos datos certifican un comportamiento inverso al mercado de gran consumo y al ciclo económico, con cifras positivas en los años duros de crisis económica y con decrecimientos en los momentos de reactivación.

Si leemos los datos de la evolución del mercado de galletas, al importante crecimiento que experimentó en el año 2013 (con incrementos en volumen del orden del 4,1% y aportaciones al valor del 5,3%), le siguió un 2014 con un claro frenazo ( 0,1% en volumen y 0,7% en valor) y un 2015 con entrada en cifras negativas. En cualquier caso, de 2012 a 2015 el crecimiento del mercado en volumen de ventas ha sido de un 2,8% (6,8 millones de kilos) con un incremento del valor del 4,7% (superior a los 40 millones de euros).

De esos datos se deduce que el sector galletero no ha sufrido la crisis tanto como otros al mantenerse el consumo de galleta en los hogares, integrado ya como parte básica de una o dos de las principales comidas del día (desayuno y merienda, tal como señala el estudio sobre los hábitos de consumo realizado por Kantar Worldpanel sobre una muestra de 12.000 hogares), y e la cesta de la compra por su alto valor nutricional y sus precios contenidos.

Pero también el hecho de que las ventas durante los años de crisis económica se incrementaron en los productos más básicos y económicos en detrimento de las especialidades, a lo que hay que añadir un hecho que también ha sido común en otras categorías del gran consumo como es el del incremento de la actividad promocional estrechando márgenes con el objetivo de reducir la cuota de las MDD. Ante esta situación contraria a los ciclos económicos, el sector ha apostado también durante los últimos años por salir al exterior y, por cierto, con muy buenos resultados.

Además del mercado externo, lo próximo es esperar a que la reactivación del consumo se acelere para que el presupuesto de las familias aumente y beneficie a categorías como la de las Especialidades (la de mayor peso en valor del mercado). Y también a productos con valor añadido en línea con la tendencia "salud", transversal a todas las categorías del gran consumo: integrales, sin azúcar, con fibra… productos en definitiva más saludables, que cubran las necesidades de un ritmo de vida cada día más frenético, en formatos prácticos (individuales o de fácil transporte) y que atiendan a otro nicho importante de mercado como es el público infantil.

Puede leer el informe de mercado completo en el nº 1628 de la revista ARAL.