AMDPress.- La producción de caramelos y chicles en España ascendió a 206.872 toneladas en 2003, alcanzando unas ventas de 646,49 millones de euros, de las cuales el 72% correspondió a caramelos y el 28% restante a chicles. Estas cifras se desprenden de los datos de la Asociación Española de Fabricantes de Caramelos y Chicles (CAYCHI), que estima que la tasa de crecimiento del sector, que el pasado año exportó el 48% de su producción, alcanzará el 4% en 2004 gracias a la apuesta por el comercio exterior.

En cuanto a los hábitos de consumo de golosinas, según una encuesta realizada por CAYCHI entre los españoles mayores de 16 años, el 50,6% de los entrevistados consume estos productos habitualmente. El estudio demuestra la consolidación del consumo entre la población adulta, aunque todavía se registran grandes diferencias entre franjas de edad, especialmente en el sector de los chicles, donde el consumo alcanza al 78,3% de las personas de entre 16 y 25 años, frente a un 34,4% en adultos entre 46 y 55 años y un 16,4% en mayores de 56 años. Las diferencias no son tan acusadas en el consumo de caramelos: un 60,8% entre las personas de 16 a 25 años frente al 50,4% de los adultos entre 46 y 55 años o el 38,7% en mayores de 56 años.

Una de las causas del aumento del consumo entre adultos es el éxito de las golosinas sin azúcar, cuyo consumo ha aumentado hasta el 57,5% de los consumidores en el caso de los caramelos y el 85%, en los chicles, situándose en ambos casos entre las cuotas más elevadas de Europa. Asimismo, destaca el aumento del consumo de caramelos y chicles funcionales.

Precisamente, una de las características de este sector es el dinamismo y la capacidad de innovación, que permiten el lanzamiento de hasta 500 nuevos productos al año, destacando las nuevas formas y sabores en los caramelos de goma; los productos de regaliz sin azúcar o rellenos; los caramelos duros y blandos con fruta natural o la diversificación de los toffes sin azúcar o vitaminados. En el sector de los chicles, sobresalen los productos con efectos dentales y blanqueadores y la tendencia al formato de gragea.

Respecto a los sabores, los nuevos productos presentan variaciones sobre los preferidos por el consumidor, que siguen siendo la menta y la fresa. En el caso de los chicles, los sabores favoritos son menta, fresa, clorofila y hierbabuena, mientras que los consumidores de caramelos prefieren la fresa a la menta, que ocupa el segundo lugar por delante del limón y el café con leche.

La capacidad de innovación de las empresas del sector también se observa en otros aspectos, como la tendencia hacia el envasado en piezas individuales o el creciente uso de envases tipo flip-top (cajetillas con apertura superior). Asimismo, se ha generalizado la venta del formato juguete golosina o la combinación de distintos tipos de caramelo en uno, como chicle caramelo de goma, pasando por las golosinas que utilizan licencias de personajes de radio y televisión.

La evolución en los formatos y los hábitos de consumo también ha provocado algunos cambios en el punto de compra. El público más joven sigue optando por el canal impulso (quioscos y tiendas especializadas), que concentra el 70% de las ventas, aunque se observa un progresivo aumento de la participación de supermercados y grandes superficies (16,8%). Con menor participación, les siguen las tiendas de alimentación (6,2%); las farmacias, gasolineras y panaderías (4,9%); los bares y restaurantes (2,9%); y los estancos (2,8%).