El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Magrama, ha publicado los datos económicos de los sectores de las carnes de vacuno, ovino, caprino y aves correspondientes al año 2013.

Conforme los indicadores, España se sitúa como tercer país de la Unión Europea en producción de carne de pollo, cuarto en producción de carne de ave, en quinta en censo y producción de carne de vacuno y en segundo lugar en censo de ovejas y cabras. Estos datos incluyen las principales magnitudes en relación con la producción, comercio, consumo, valor de la producción y precios de estas producciones ganaderas, tanto a nivel nacional como comunitario y mundial.

Los resultados constatan la importancia del sector avícola de carne como uno de los principales motores económicos de la ganadería española, con un valor de la producción estimado en 2.333 millones de euros, lo que supone un 5,3% de la Producción Final Agraria. Es la segunda carne más consumida, sólo por detrás de la carne de cerdo, y la primera si se considera el consumo en fresco.

España se mantiene como el tercer productor comunitario de pollo, con una producción que asciende al 11,6% del total producido en la UE, y como el cuarto productor de carne de ave, con una producción del 11,1% del total producido en la UE.

Aunque el sector mantiene su posición importadora, continúa reforzándose la tendencia a incrementar su presencia en el exterior, evidenciada durante los últimos años. Así, las exportaciones a otros países de la UE se han incrementado cerca de un 11% y las exportaciones a terceros países en torno a un 2,19%. En cuanto a las importaciones procedentes de países de la UE, se han incrementado un 1,91%, mientras que las procedentes de terceros países han descendido ligeramente, en torno a un 0,87%.

En el sector de la carne de vacuno se puede hablar de estabilidad durante el pasado año, tanto en número de explotaciones como en censo de animales respecto a las cifra de 2012.

El comercio exterior de carne de vacuno y de animales vivos se ha ralentizado, fundamentalmente por efecto de la menor demanda en los mercados exteriores y la caída de las exportaciones a terceros países, principalmente a Rusia por las restricciones aplicadas por este país.

El sector de la carne de ovino y caprino de carne representa cerca del 5% de la producción final ganadera, con una facturación de casi 790 millones de euros durante el año 2013.