Aral Digital.- La Federación Española de Bebidas Espirituosas, FEBE, alerta sobre el peligro que supone permitir las distinciones entre bebidas alcohólicas, muy especialmente cuando se trata de prevenir el consumo de alcohol en colectivos como menores o conductores. Así, la FEBE considera positivo que el anteproyecto de Ley de Prevención del Consumo de Alcohol por Menores no realice ningún tipo de diferenciación en este sentido.

El alcohol etílico que se encuentra en las bebidas fermentadas y destiladas es exactamente el mismo, con independencia de su obtención. De hecho, desde un punto sanitario, científico y estrictamente objetivo, las bebidas espirituosas no son ni más ni menos peligrosas que otras bebidas con menor graduación. Esta idea se ve refrendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que en sus políticas de prevención contra el consumo indebido de bebidas alcohólicas, no establece diferenciaciones de grado.

Teniendo en cuenta las medidas estándar que generalmente se sirven, un ‘cubata’ (40 ml. de bebida espirituosa de 40º combinada con un refresco) contiene la misma cantidad de alcohol puro, y no más, que una lata de cerveza (330 ml. de cerveza de 5º) o que un vaso de vino (120 ml. de vino de 12,5º de alcohol). Y es aquí precisamente donde se incurre en errores, ya que la cantidad de etanol consumida por un individuo en cada uno de los tres casos es la misma, independientemente de la bebida alcohólica consumida.

“La forma o el tipo de bebida es irrelevante, máxime cuando hablamos de no consumo en menores u otros colectivos de riesgo. Si comenzamos a hacer diferenciaciones según el tipo de bebida, es posible que acabemos reduciendo la percepción del riesgo de algunas bebidas alcohólicas con respecto a otras, con el consecuente peligro que eso conlleva”, señala Jaime Gil Robles, director general de la Federación Española de Bebidas Espirituosas. “Es evidente que la lucha que todos debemos mantener es precisamente contra el consumo de alcohol en de colectivos de riesgo, no contra una bebida alcohólica específica, ya que esto supondría desviar la atención del verdadero problema” añade Gil- Robles.