AMDPress.- Freixenet ha reforzado su apuesta por los vinos de países emergentes en el sector con la firma de un acuerdo de producción con una cooperativa chilena. El grupo catalán ya ha comenzado a embotellar en Chile vino con una marca propia que, por ahora, comercializará sólo en Reino Unido, con el objetivo de ensayar el éxito del producto antes de lanzarse a construir una bodega propia en el país andino.

Hasta ahora, Freixenet distribuía en el mercado británico los vinos producidos por la empresa chilena Gracia. La compañía ha decidido dejar de vender este producto y lanzar una enseña propia para aprovechar el tirón del consumo de vino chileno en Reino Unido. “Si la marca funciona, nos instalaremos también en Chile”, aseguró en Sevilla el presidente del grupo, Josep Lluís Bonet, antes de la presentación del tradicional anuncio navideño del fabricante de cava.

Este año, Freixenet ha invertido también un millón de euros en Argentina en la compra de 317 hectáreas en Tupungato (provincia de Mendoza), donde la empresa ha plantado ya 30 hectáreas y ha lanzado la marca Viento Sur. Asimismo, la compañía de la familia Ferrer asegura que en un año estará presente en La Rioja, donde ha realizado dos ofertas de compra en firme que han sido rechazadas. “Queremos comprar, pero no estamos dispuestos a pagar un sobreprecio”, declaró Bonet.