La industria de alimentación y bebidas ha cerrado en términos globales el último ejercicio con un saldo negativo, al registrar sus principales variables un estancamiento o fuerte deterioro: La producción bruta en pesetas constantes cayó un 2,7%, mientras que el volumen de ventas sufrió en términos físicos un retroceso de casi un 1%, según los datos presentados hoy en Madrid por la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas. Su presidente, Arturo Gil, ha calificado el ejercicio “como peor de los últimos quince años para la industria alimentaria española, y es que más que lo preocupante que pueda ser la caída registrada para el computo del año es que esta se ha producido en tan sólo cuatro meses, concretamente en el último cuatrimestre, periodo en el que se ha anotado un decremento en términos constantes del 4%, una cifra alarmante para nuestro sector”.