La Asociación de Fabricantes de Aperitivos (Afap) cuenta, actualmente, con 15 empresas asociadas que suponen alrededor del 60% de la industria. Este sector del aperitivo representó durante 2013 un volumen, en términos de valor, de 1.922,4 millones de euros, lo que supone un incremento del 1,7% con respecto a 2012. Igualmente, durante 2013 el mercado alcanzó un volumen de 285.754,1 toneladas, un 0,3 % más que el año anterior.

Los españoles prefieren consumir los productos de aperitivo acompañados de familiares o amigos, así lo confirma el 83% de los consumidores en el caso de las patatas fritas, el 70% en el de los frutos secos y el 72% en el de otros productos. Unas conclusiones que se extraen del reciente estudio presentado por Afap, donde se dan a conocer los hábitos y actitudes del consumidor español ante los productos de aperitivo. Realizado por Nielsen entre los meses de abril y mayo del presente año, para el estudio se han contemplado 600 entrevistas a personas de entre 16 y 65 años que consumen aperitivos al menos una vez al mes. 

Según Agustín Gregori, presidente de Afap, "el objetivo que ha llevado a la asociación a impulsar este estudio es conocer en detalle el rol que los aperitivos desempeñan en la actualidad dentro de la alimentación de los españoles como base para orientar adecuadamente las acciones de información y sensibilización al consumidor que viene desarrollando la Asociación en los últimos años".

Los resultados muestran un comportamiento homogéneo por parte del consumidor español y diferente del mostrado por el consumidor anglosajón. De esta forma, el consumo de aperitivos se realiza, mayoritariamente, en casa. Así lo demuestran los porcentajes de consumo de patatas fritas (91%), frutos secos (87%) y resto de aperitivos (67%), frente al consumo fuera del hogar (hostelería o calle), que alcanza respectivamente 64%, 55% y 50%. Cuando se consume fuera de casa, el consumo de aperitivos se realiza sobre todo en hostelería o en la calle, en menor proporción, en el trabajo. A efectos comparativos, se puede apuntar que un estudio similar realizado recientemente en Reino Unido muestra un mayor peso del consumo de aperitivos en el trabajo

Frecuencia de consumo

El estudio muestra un consumo moderado de los productos de aperitivo, con una frecuencia ligeramente superior en el consumo de aperitivos en hogar, en torno a 2 veces por semana frente a 1,5 veces por semana cuando el consumo se produce fuera del hogar.

Este consumo moderado también viene avalado por la cantidad consumida de aperitivos. En este sentido, un 47% de los consumidores de patatas fritas, un 35% de consumidores de frutos secos y un 39% de consumidores de otros productos de aperitivo consume entre 30 y 50 gramos (cantidad equivalente a una bolsa pequeña). Un porcentaje también considerable de consumidores (29%, 56% y 47%, respectivamente) consumen menos de 30 gramos (cantidad equivalente a una bolsa mini). 

En cuanto al momento de consumo estrella de los productos de aperitivo, los consumidores prefieren la tarde, con un 70% de las respuestas. Aquí sí se perciben diferencias considerables con el consumidor anglosajón que concentra el consumo en la comida, en la cena (en ambos casos como acompañamiento) y después de cenar.

En este sentido, el consumidor español recurre a patatas fritas, frutos secos y otros, mayoritariamente, como aperitivo o para picar mientras que el consumidor anglosajón tiende a integrar estos productos como parte de la comida o cena.

Otro aspecto a destacar es el motivo de consumo de aperitivos: el consumidor español toma productos de aperitivo por placer y porque le gusta el sabor (ambos con porcentajes de mención en torno al 60 %).

El estudio analiza también la percepción de los consumidores sobre los aperitivos. En este sentido, más de un 75% de entrevistados los considera un producto adecuado para amenizar reuniones con amigos y/o familia y perciben beneficios nutricionales importantes en el consumo de frutos secos. Además, más de la mitad de los consumidores entrevistados consideran los aperitivos un tentempié idóneo y afirman que comer aperitivos ocasionalmente está perfectamente integrado en una dieta sana y equilibrada.