Según la empresa de análisis de mercado Canadean, los españoles consumimos unos 730 litros de líquido al año per cápita, de los cuales el 45% corresponde a bebidas refrescantes, aunque el consumo que más crece es el del agua embotellada, que se ha duplicado en los últimos diez años. Así, el segmento más dinámico es de las bebidas analcohólicas (agua, zumos, refrescos, etc.) con un consumo de 9.205 millones de litros en 2000.

Sin embargo, la ingestión de bebidas alcohólicas ha descendido en cantidad, ya que se prefiere la calidad; a pesar de esto, el porcentaje de la cerveza se mantiene y el whisky crece.

España se caracteriza respecto a Europa por beber más leche y refrescos, aunque esté por debajo de la media en cuanto a café, te y bebidas alcohólicas. Otro segmento que irrumpe con fuerza es el de productos enriquecidos y funcionales (bio, que contienen zumo de fruta y leche), de los que se espera un progresivo aumento de demanda en 2001, acompañados de las nuevas combinaciones de sabores exóticos a base de frutas.

Entre las bebidas calientes destacan el café con unos 33 litros por persona al año, y las infusiones con 7,5, mientras que se estima que un español toma unos 122 litros de bebidas lácteas, de los cuales casi 114 corresponden a leche, incrementándose también el consumo de batidos y yogur líquido.