Nomen Foods inaugurará a finales de 2021 la mayor planta de productos alimentarios de quinta gama y ready to eat 100% sostenible del sector arrocero en Europa. Igualmente, está previsto que los productos que se produzcan en esta nueva planta sean 100% sostenibles.

Esta primavera Nomen Foods ha completado la primera fase con la construcción de la nave de 1.700 metros cuadrados en los mismos terrenos de Deltebre (Tarragona) donde se emplaza la fábrica actual, que ocupa 100.321 metros cuadrados con una superficie de techo de 22.350 metros cuadrados que ahora pasa a un total de 24.050 metros cuadrados.

La planta ha supuesto una inversión de tres millones de euros y estará dedicada a la producción de variedades de vasitos de arroz de alta calidad y reciclables. Su capacidad de producción será de 8 millones de vasitos al año (cifra que se prevé superar en el futuro). A esta cantidad hay que sumarle la producción, hasta la fecha externalizada, de platos de 5ª gama que el pasado ejercicio alcanzó casi el medio millón de kilos.

Enric Batlle: “Impulsa nuestra lucha contra el cambio climático en la que también abanderamos la apuesta por el arroz ecológico”

Para Enric Batlle, CEO de Nomen Foods, la puesta en marcha de esta planta “supondrá un gran paso en nuestro compromiso por la sostenibilidad y en nuestra ambición por ser la arrocera más respetuosa con el medio ambiente”. Este proyecto, asegura Batlle, “impulsa nuestra lucha contra el cambio climático en la que también abanderamos la apuesta por el arroz ecológico”.

El producto que se produzca en la nueva planta irá destinado al mercado español, pero en siguientes etapas a toda la Unión Europea en el marco del plan de expansión internacional que la compañía anunció el pasado mes de febrero. En esta planta Nomen Foods producirá productos basados en las nuevas tendencias de alimentación saludable y en el concepto convenience, que aporta soluciones de comida para tomar en cualquier momento y lugar.

La nueva planta

La nueva planta de Nomen Foods es 100% sostenible. Las necesidades eléctricas para la producción se cubrirán con placas fotovoltaicas de última generación y con la recirculación del vapor gracias a una central térmica. Para ello se implantarán circuitos cerrados de enfriamiento y calentamiento en las operaciones de tratamiento térmico y se aprovecharán las energías residuales en diferentes puntos de la planta, pudiendo, de esta manera, ahorrar en los procesos de generación. Esta formulación permitirá recuperar prácticamente el 100% de los condensados del vapor generado en una caldera de 1.050 kilovatios de potencia, que serán recirculados, evitando vertidos y aprovechando su energía térmica.

El proyecto ha sido desarrollado a lo largo de tres años en un trabajo conjunto

El proceso productivo de la nueva planta, cuya demanda de potencia eléctrica será de aproximadamente 200 kilovatios, trata de minimizar el consumo eléctrico a través de la selección de equipamientos de máxima eficiencia, sistemas de alumbrado LED y el empleo de variadores de frecuencia en diferentes motores.

El 40% de la energía para elaborar los productos procederá del parque solar que se va a instalar en el conjunto de tejados de la fábrica. El 60% restante procede de la red eléctrica con el certificado de green Energy.

El proyecto ha sido desarrollado a lo largo de tres años en un trabajo conjunto entre el departamento de I+D de Nomen Foods -liderado por Raül Carles, director corporativo-, el Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria (CNTA) y la ingeniería LKS con sede en el País Vasco y especializada en este tipo de instalaciones.