Polonia es la cuarta potencia europea en producción de frutas y hortalizas de la UE, tan sólo por detrás de España, Italia y Francia. Considerada el "símbolo económico del país", la manzana polaca obtuvo una cosecha récord superior a los 3,5 millones de toneladas producidas en 2013.

Los datos de exportación, que alcanzan los 1,2 millones de toneladas, muestran el gran volumen de negocio del sector de la manzana polaca en los mercados internacionales. Sus características de producción, su sabor y su precio competitivo la han catapultado como el producto polaco que gana más fuerza a nivel internacional.

Este sorprendente despegue de las exportaciones se ha visto sin duda motivado por el hecho de que, gracias al moderno equipamiento y maquinaria que garantiza la óptima clasificación, envasado y refrigeración, Polonia está preparada para abastecer de forma idónea incluso a los países más alejados.

Polonia, tras un imparable crecimiento agroalimentario desde su entrada en la UE en 2004, alcanzó una producción total de frutas y hortalizas frescas de 8,1 millones de toneladas en 2013; y el país es ya líder europeo en producción de manzana, cereza, caqui, grosella, frambuesa, repollo, zanahoria y remolacha. Además ostenta la segunda posición en la producción de fresa, pepino y cebolla, destacando también en tomates, champiñones y otras hortalizas.

España fue destino de importaciones de más de 11.000 toneladas de manzanas el pasado año y se sitúa como uno de los principales importadores europeos de esta fruta. Por ello, el mercado español se perfila como la gran apuesta de los exportadores polacos.