Febrero es el tercer mes de mayor venta de bombones durante el año, junto con diciembre y enero a causa de la campaña de Navidad, con un incremento en las ventas de más del 60%. El motivo es que los supermercados responden a la demanda del día de San Valentín y refuerzan sus surtidos, además de la exposición y presentación de los mismos, con los productos más buscados para celebrar esta fecha.

Los supermercados son el formato preferido para la adquisición de bombones y chocolates, según señalan desde Asedas, Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados, cuyas tiendas comercializan unos 6 millones de kilos al año de un total de 9,5 millones de kilos.

Las flores y plantas son las otras grandes estrellas en San Valentín. Asedas calcula que la demanda de estas referencias se triplica. De hecho, la flor es un producto que, en España, se vende básicamente en fechas específicas, como es el caso del 14 de febrero, -además del Día de la Madre, la Navidad o la fiesta de Todos los Santos-, por lo que el incremento de ventas se hace especialmente patente.

En los últimos años, la fruta –siguiendo una costumbre extendida en otros países del mundo- también ha hecho irrupción como regalo para este día, especialmente aquellas que tienen un packaging alusivo a San Valentín, como pueden ser los fresones y ciertas variedades de manzana, según los datos que maneja Asedas.

Otra referencia a tener en cuenta en esta fecha son las fragancias, tanto femeninas como masculinas. En cuanto a las primeras, las ventas en los supermercados y autoservicios alcanzan el 7,2%, según datos de Nielsen del año 2015; mientras que las segundas suman el 9,2%.