En la vía verde del Pas, entre los núcleos cántabros de Sarón y La Penilla de Cayón, está situado un banco muy especial desde donde podemos disfrutar de la naturaleza de los valles pasiegos. Donado por Nestlé al municipio de Santa María de Cayón (localidad formada por 10 núcleos de población, entre ellos el de La Penilla de Cayón, donde la Compañía cuenta con una fábrica), este nuevo mobiliario urbano se caracteriza por haberse fabricado con el plástico obtenido de reciclar las cápsulas de Nescafé Dolce Gusto. Este nuevo banco es el tercero donado por la empresa de alimentación en la comunidad de Cantabria y se une a los situados en las localidades de Puente Viesgo y Santander.

Para Alberto López Caballero, director de la fábrica de Nestlé en La Penilla de Cayón, "este banco tiene un valor especial para nuestra Compañía al estar ubicado en los alrededores de nuestra fábrica histórica situada en La Penilla de Cayón, que se caracteriza por ser la primera factoría de la empresa en nuestro país. Además, cabe destacar que la creación de este nuevo mobiliario urbano responde al propósito de Nestlé de conseguir un impacto medioambiental cero. Por ello, Nestlé desarrolla un plan integral de reciclaje de cápsulas de café con ayuntamientos y organismos municipales que ha hecho posible su fabricación".

Por su parte, Gastón Gómez, alcalde de Santa María de Cayón, municipio al que pertenece La Penilla de Cayón, ha manifestado que "en nombre del Ayuntamiento y los vecinos de Santa María de Cayón, quería dar las gracias tanto a Nestlé como a Alberto López Caballero, director de la fabrica de Nestlé en La Penilla, por su implicación en nuestro municipio y por apoyar, con actos como éste, a la concienciación sobre el reciclaje. Deseamos que, tanto el consistorio como Nestlé, sigan colaborando juntos en proyectos futuros que mejoren la calidad de vida de nuestros vecinos".

Más de 1.450 puntos de recogida

El sistema de recogida selectiva de cápsulas monodosis de café de Nestlé para su reciclaje fue un proyecto pionero en Suiza, que empezó a implementarse en nuestro país para Nespresso y Nescafé Dolce Gusto en el año 2011 a través, entre otros, del desarrollo del Plan de reciclaje integral de cápsulas de la Compañía con ayuntamientos y organismos municipales.

La puesta en marcha de este plan representó una extensión del servicio público de los puntos verdes y una mejora tanto para la gestión sostenible de residuos, como para la promoción de actitudes responsables y buenas prácticas de los consumidores hacia el medio ambiente.

Barcelona, Valencia, Sant Cugat del Vallès (Barcelona) o el monasterio de Poblet (Tarragona) son otros espacios emblemáticos que ya disponen también de este tipo de mobiliario realizado con cápsulas de plástico recicladas

En la actualidad, existen más de 1.450 puntos de recogida municipales de cápsulas, tanto en puntos fijos como móviles, que proporcionan servicio a más de 16 millones de habitantes de diferentes poblaciones de 12 comunidades autónomas (Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, La Rioja, Madrid, Navarra, País Vasco y Valencia). Nestlé se hace cargo de todas las cápsulas -tanto de aluminio como de plástico y tanto las propias como las de cualquier otra marca del mercado- depositadas en los puntos de recogida municipales.

Este sistema de reciclaje de cápsulas monodosis de café es único y pionero y permite obtener un compost de calidad a partir de los posos del café, que se convierten en abono rico en nutrientes. Por su parte, el plástico resultante de reciclar las cápsulas monodosis se integra en un proceso de fabricación de mobiliario urbano como el que Nestlé acaba de donar al ayuntamiento de Santa María de Cayón.

Barcelona, Sant Cugat del Vallès (Barcelona), Valencia y el monasterio de Poblet (Tarragona) representan otros espacios emblemáticos donde podemos encontrar también este tipo de mobiliario urbano (bancos, mesas, papeleras, ..) realizado con el plástico obtenido de las cápsulas monodosis recicladas.

Instalada en 1905, la fábrica de Nestlé en La Penilla fue la primera de la Compañía en España. Inicialmente dedicada a la elaboración de Harina Lacteada Nestlé y, poco después, a la de leche condensada La Lechera, en 1929 comenzó la fabricación de chocolates. Hoy la fábrica es uno de los centros de producción más importantes de Nestlé España. Cuenta con una plantilla media de 900 trabajadores y se dedica a la producción de chocolates y productos de confitería, cacao soluble, harinas, cereales infantiles y leche en polvo. Con un volumen global de fabricación de unas 91.000 toneladas en 2018, el 40% de su producción anual se exporta a Europa –a países como Francia, Reino Unido, Italia, Alemania, Grecia y Portugal, entre otros-, así como a países de Oriente Medio.

Nestlé ha invertido más de 12 millones de euros en materia medioambiental en esta fábrica entre 2010 y 2017. Así, el centro de producción ha conseguido reducir en un 6,3% las emisiones de kilogramos de CO2 por tonelada de producto producida y en un 83% el uso de agua por tonelada de producto fabricada, en este período de tiempo.