A pesar del importante crecimiento del comercio electrónico, el 90% de las ventas minoristas durante el periodo navideño se sigue concentrando en las tiendas físicas. Así lo destaca la última edición del informe de la consultora estratégica Bain & Company sobre las tendencias en la temporada de compras navideñas y la evolución del papel de las tiendas físicas en un mundo Digital. "Holiday Retail Newsletter" analiza cómo los minoristas más exitosos son los que mejor saben combinar la tecnología digital con los puntos fuertes de las tiendas físicas para ofrecer una mejor experiencia y una mayor competitividad económica en la temporada del año en la que se compran más regalos.

Bain & Company estima que, aunque las ventas en el comercio electrónico están creciendo a tasas de dos dígitos, el 90% de las ventas minoristas sigue registrándose aún en las tiendas físicas. Según datos aportados en el informe, las ventas totales en e-commerce aumentaron en noviembre un 16% respecto al mismo período del año pasado. Las ventas a través del móvil, incluidas las compras utilizando teléfonos inteligentes y tabletas, representaron más de una cuarta parte de las ventas de comercio electrónico durante el Cyber Monday, frente al 20% que se registró el año pasado.

Los consumidores gastan más online durante el periodo navideño de lo que hacen el resto del año. El año pasado, la penetración las ventas online alcanzó un promedio del 10% de todas las ventas al por menor realizadas de enero a octubre, frente al 12% registradas durante los meses de noviembre y diciembre.

Por otra parte, según datos de Foursquare, las visitas a las tiendas físicas también se elevan aproximadamente un 30% durante los meses de noviembre y diciembre con respecto al resto del año. Las visitas aumentan conforme se acerca la Navidad. El pasado año pasado se registró un aumento del 70% en el tráfico a pie en la semana previa a Nochebuena con respecto al tráfico durante los periodos no festivos. Además, estos patrones varían por sector. Los minoristas que venden productos que los clientes normalmente quieren ver y tocar antes de comprar experimentaron una mayor subida en las visitas a sus tiendas que aquellos que venden bienes más fáciles de comprar online.