Aral Digital.- La crisis de las hipotecas, el incremento de los precios del petróleo y la baja cotización del dólar están influyendo en la caída de la confianza de los consumidores de todo el mundo. De hecho, casi uno de cada tres prevé una recesión económica en los próximos 12 meses, y en torno a la mitad de la población cree que aumentará el desempleo y la inflación, según recoge el último estudio Nielsen Global Online Consumer Confidence.

Por países, Italia sufre la mayor caída de la confianza de todo el mundo, mientras Brasil experimenta la mayor subida. En el caso de nuestro país, el 44% de los españoles creía que sufriríamos una recesión económica en este año, justo el doble que el 22% que no lo piensa así; y un porcentaje muy superior al 30% de media europea, donde son mayoría los que piensan que no habrá recesión, con un 35% del total.

El mayor problema para los españoles era el posible desempleo, citado por el 58% de los encuestados, seguido por la inflación, que señalan un 43%; y la subida de los tipos de interés, con un 36%. Bastante más lejos quedan los porcentajes de los que temen conflictos civiles, un 15%; inestabilidad política, un 12%; y la caída del valor de sus propiedades, un 11%.

Para el 63% sus finanzas personales serán buenas o muy buenas este año, igual que seis meses antes, y muy por encima del 52% de media europea. Pese a todo, sólo el 35% piensa que estamos en un buen momento para comprar cosas que quieren y necesitan, cuando seis meses antes lo creían el 39%, y un año antes el porcentaje se elevaba al 41%.

Una vez pagados los gastos básicos del hogar, los españoles dedican su dinero sobre todo a ahorrar o destinarlo a vacaciones, ambos citados por el 41% de los encuestados. Le siguen los gastos en ropa y el ocio fuera de casa, con un 39%, y en todos estos casos muy por encima de las medias europeas.

Un 34% declara que debe pagar los gastos de la tarjeta de crédito; el 27% compra objetos de decoración y complementos para el hogar; y el 27% opta por las nuevas tecnologías. El 11% declara invertir en fondos de pensiones, y un 7% señala que no les queda dinero una vez pagados los gastos básicos del hogar.

Más allá de la posible crisis, el estudio señala que el problema que más preocupa a los españoles es la salud, citado en primer o segundo lugar por el 42%. Pero también refleja claramente la sensación de crisis, pues la segunda mayor preocupación es la economía, con un 41%. Le sigue un trabajo estable, con un 34% y el terrorismo, éste señalado en primero o segundo lugar por un 19% de los encuestados. También se señalan como problemas la estabilidad política, un 14%; y la inmigración y el calentamiento global, con un 11% cada uno.

Sólo el 7% cita el crimen y la inseguridad ciudadana como uno de sus principales problemas, bastante más bajo que el 16% de media europea. Lo contrario ocurre con el terrorismo, pues la media europea es del 12%, siete puntos menos que en nuestro país.

Por otra parte y en el conjunto del estudio, el Índice global de confianza ha caído tres puntos en los últimos seis meses, desde el 97 al 94, según el estudio semestral Nielsen Global Consumer Confidence Index. El mayor descenso se produce en Norteamérica, de 107 a 101; seguido de Asia Pacífico, donde desciende de 96 a 92 puntos; mientras en Europa baja apenas un punto, de 90 a 89. Las otras zonas muestran en cambio mayor optimismo, en Latinoamérica sube de 95 a 101; y en Oriente Medio y África de 92 a 95 puntos.

La inflación ha hecho aumentar los precios de muchos productos básicos como la leche, pan, mantequilla y pasta más del 9% en el último año. El aumento del coste de la vida se calcula en 1.000 euros anuales por hogar en 2008. Incluso se habla de una nueva clase económica, “los nuevos pobres”, formada por familias forzadas a comprar a crédito en los comercios por primera vez en la historia moderna del país. “Los nuevos pobres” sobreviven con unos ingresos per cápita de 535 euros por hogar, comparados con la media nacional de 1.335 euros per cápita por hogar.