Gracias a la evolución de la tecnología, la industria del “food & beverage” puede, ahora, abordar ciertos puntos débiles que la han caracterizado desde siempre, y mejorar significativamente aspectos como la sostenibilidad, la seguridad de los trabajadores y, en última instancia, los resultados. Sin embargo, ello depende de la capacidad del sector para incorporar aquellos recursos que permitan incrementar la eficiencia de todas las etapas del proceso industrial, desde la producción, hasta la cadena de suministro y la entrega de productos a los minoristas.

Esto se consigue gracias al uso de dispositivos y sensores inteligentes habilitados para el IoT, que recogen y analizan grandes volúmenes de datos en tiempo real sobre los equipos y los procesos del negocio. Estos se comparan con unos estándares predeterminados y, de este modo, identifican si existe algún fallo de funcionamiento. Gracias a esto, se puede aplicar un enfoque predictivo del mantenimiento. Ello garantiza el máximo rendimiento y la vida de los equipos, ahorrando hasta un 30% de los gastos invertidos en CapEx.

“Las tecnologías digitales pueden ayudar a las empresas a hacer frente a estos retos al tiempo que aumentan la precisión de los datos de los productos hasta en un 17%”

La implementación de soluciones IT on-site puede transformar las operaciones para mejorar la eficiencia, la rentabilidad y el rendimiento, a la vez que aumenta la flexibilidad para satisfacer las demandas del mercado. 

Todo ello redunda, a su vez, en una mejor gestión de la calidad de los productos y en la capacidad de cumplir con las normativas, las cuales obligan a que las empresas de alimentos y bebidas sean completamente transparentes en cuanto a las fuentes de los alimentos y a que puedan rendir cuentas de una impecable trazabilidad a lo largo de toda la cadena de suministro, desde las granjas hasta el consumidor final. Las tecnologías digitales pueden ayudar a las empresas a hacer frente a estos retos al tiempo que aumentan la precisión de los datos de los productos hasta en un 17%.

Otro punto clave en el que la implementación de las tecnologías digitales puede suponer un salto cualitativo es en el ámbito de la eficiencia energética y la sostenibilidad, pues tales herramientas, al ser capaces de optimizar el uso de los equipos y supervisar la eficiencia operacional, garantizan, a su vez, el uso óptimo de los suministros, incluidos el agua y la energía, cuyo consumo puede reducirse en un 35%.

Además, al proporcionar información en tiempo real que contribuye a la toma de decisiones sobre las operaciones y el mantenimiento de los equipos, la digitalización también mejora la seguridad de los trabajadores. Las tecnologías de inmersión, como la realidad aumentada, la realidad virtual y los simuladores de entrenamiento, ayudan a capacitar a los trabajadores, proporcionando aumentos en eficiencia, seguridad y productividad. 

“Las tecnologías de inmersión, como la realidad aumentada, la realidad virtual y los simuladores de entrenamiento, ayudan a capacitar a los trabajadores, proporcionando aumentos en eficiencia, seguridad y productividad” 

En este sentido, una encuesta realizada por el Instituto de Investigación Capgemini a más de 600 empresas concluyó que más del 75% de aquellas que habían implementado soluciones de este tipo a gran escala habían obtenido beneficios operacionales superiores al 10%.

Pero para obtener estas ventajas, es necesario almacenar los datos a nivel local, con centros de datos industriales en edge, y con soluciones capaces de supervisar y controlar los sistemas, no sólo en las plantas, sino de toda la cadena de suministro. Algunos ejemplos son EcoStruxure for Food and Beverage o el software de AVEVA, los cuales ofrecen una visión clara de todos los procesos y optimizan las operaciones de extremo a extremo.

Por otro lado, las soluciones de micro data centers permiten operar, de forma fiable y segura, equipos IT en entornos que no son IT, como es el caso de la gama EcoStruxure Micro Data Center de Schneider Electric.