El operador logístico CAT consiguió en 2000 una facturación de 199,37 millones de euros (33.172 millones de pesetas) en la Península Ibérica, con un incremento de aproximadamente un 10% en relación al ejercicio anterior, en el que facturó 182,306 millones de euros (30.333 millones de pesetas). Por su parte, el resultado antes de impuestos de la compañía fue de 11,51 millones de euros (1.915 millones de pesetas), un 18% más.