AMDPress.- El grupo textil Cortefiel, cuyas ventas fueron de 845,97 millones de euros, con un incremento del 6,4% sobre el ejercicio anterior, a pesar de tener un decrecimiento cercano al 30% en sus resultados (Ver ARAL Digital número 716), ha previsto invertir unos 40 millones de euros en el ejercicio 2003/04 (que cierra el 28 de febrero) en la apertura de unas 54 tiendas, de las cuales 45 estarán en España y el resto en el mercado exterior.

Dos de esas aperturas pertenecerán a la enseña Cortefiel, 13 a Springfield, 18 a Women'secret y 11 a Douglas, cadena de perfumerías en la que el grupo comparte el 50% de capital con la empresa europea homónima. Las nueve aperturas exteriores estarán centradas en Francia (principalmente Women'secret), Portugal (Douglas, sobre todo) y Springfield (enseña que sustituirá a alguno de los establecimientos Werdin en Alemania).

Precisamente, Gonzalo Hinojosa, presidente-consejero delegado de Cortefiel, ha apuntado en la presentación de resultados del grupo que “el crecimiento de la empresa depende, sobre todo, de dos conceptos fundamentales: la línea Springfield (y Cortefiel) y la línea Women'secret.

Durante los dos próximos años el grupo ha previsto unas cincuenta aperturas anuales propias, frente a las 119 que realizó en 2002/3 (aunque también cerró 32), con una inversión de unos 60 millones de euros. No obstante, suplementarán el menor número de aperturas con la inauguración de unas 50 tiendas franquiciadas por año, que de momento están situadas en la zona Euro, pero que podrían salir hacia otras áreas, así como efectuarse en España, donde la empresa no cuenta con franquicias.

En cualquier caso, el grupo mantiene contactos con cadenas locales para conseguir una mayor implantación “vía franquicia” en otros países, como Canadá; y también en Rusia (donde tiene tres tiendas en la actualidad). El grupo cerró el pasado ejercicio con un total de 862 puntos de venta, de los cuales 805 son propios y 77 son franquiciados.

No obstante, la rentabilidad de Cortefiel, según Gonzalo Hinojosa, ha estado “afectada en el pasado ejercicio por el negocio internacional”, donde ha reconocido que la empresa necesita de cierta masa crítica para ser más rentable, y donde ha sido perjudicada por un entorno económico, especialmente en Alemania, mercado en el que “sufren más la empresas que tienen una menor implantación, como Cortefiel”. A todo ello se ha unido el cambio del director internacional de la compañía, que no cumplía las expectativas del grupo, y que llevó al cambio de casi todos los directores de los distintos países donde está presente, excepto el de Austria y Hungría.

Este año, pues, será para Cortefiel de crecimiento internacional, pero no mediante aperturas, sino a través de reformar y sanear la estructura que ya tiene en el exterior. En 2004, año en el que espera un crecimiento en su actividad exterior de dos dígitos, volverá a aportarse inversión en su expansión internacional, “siempre y cuando se encuentre el equipo de profesionales adecuados”.