Aral Digital.- El centro comercial y de ocio Alcalá Magna, ubicado en El Ensanche de Alcalá de Henares (Madrid), ha abierto sus puertas con más de un centenar de locales. Su superficie comercial neta, que supera los 34.000 metros cuadrados, albergará un supermercado Mercadona. Asimismo, dispone de cinco plantas, dos de ellas destinadas a un parking subterráneo con más de 1.000 plazas.

Para su realización ha sido necesaria una inversión de 100 millones de euros. El centro creará 2.500 puestos de trabajo, entre empleos directos e inducidos.

Tras 16 meses de obras ininterrumpidas, ING Real Estate Development (ING RED) ha puesto en marcha este centro, el primero que desarrolla en la Comunidad de Madrid.

Las nuevas instalaciones, situadas en la Avenida Miguel de Unamuno, junto a la plaza de toros y en el corazón del centro moderno de Alcalá de Henares, ofrecerán sus servicios a una zona de influencia que abarca desde esta ciudad madrileña hasta los más de 665.000 habitantes que conforman el Corredor del Henares.

“Esperamos que Alcalá Magna, el primer Centro Comercial que promovemos en la Comunidad de Madrid, se convierta en un punto de referencia para el ocio y las compras no sólo de los ciudadanos de Alcalá, sino de todos aquellos que viven en las localidades del Corredor. Queremos agradecer el apoyo que siempre hemos tenido por parte del Ayuntamiento de Alcalá y destacar, como se puede comprobar en su aspecto externo, nuestra intención de ofrecer a todos los alcalaínos un Centro moderno que al mismo tiempo sirviera de homenaje al pasado histórico de una ciudad como Alcalá”, ha señalado Ángel Rodríguez Campos, director general de ING RED.

Alcalá Magna ha sido desarrollado por el estudio internacional de arquitectura Chapman Taylor, cuyo objetivo ha sido rendir homenaje a la ciudad de Alcalá de Henares aunando diseño, historia y cultura clásica. Tanto en el diseño exterior como en el interior se ha expresado la yuxtaposición de estratos culturales pertenecientes a las distintas épocas de la ciudad. En la base se plasma la cultura romana, con elementos pétreos y bajorrelieves de números romanos. En el desarrollo, materiales claros y luminosos representan el período clásico de la Universidad; y en el remate, luz y brillo a través de un lucernario acristalado con vocación de mostrar lo actual, la modernidad.

En la fachada exterior también se han grabado sobre piedra referencias tanto al origen romano de la ciudad como a la Universidad, los dos elementos que convierten a Alcalá de Henares en una ciudad universal.

En el interior del edificio se ha sostenido esta superposición, acompañando el paseo de compras con frases de textos clásicos españoles impresos en suelos, paredes y paneles retroiluminados, dentro de un espacio de mall y plazas inundadas de luz natural.