Arla Foods amba ha señalado que, dentro de sus presupuestos para 2013, tiene consignada una partida de casi 19 millones de euros para reforzar su política de mejora de la eficiencia energética y reducir el impacto ambiental de sus instalaciones. Los objetivos marcados para este año en estas materias son la reducción del 2% en las emisiones de CO2 en la suma de sus instalaciones en todo el mundo –cabe destacar que este año Arla pondrá en marcha la planta de procesamiento de lácteos sin emisiones de carbono más grande del mundo- y el consumo de la energía eléctrica total del Grupo en un 1,5%, lo que corresponde a una reducción anual de casi 37.000 MWh –el equivalente al consumo de 8.200 hogares durante el mismo período-. El objetivo a medio plazo de Arla en estrategia climática es la reducción del consumo total de CO2 en un 25% hasta 2020 (tomando como base 2005) gracias a la inversión en tecnología con la finalidad de optimizar la producción y detectar posibilidades de mejora en la eficiencia de procesos como, por ejemplo, el de enfriamiento. A esto se suman diversos proyectos específicos; uno de los últimos puestos en marcha ha sido una mejora en el transporte que hará que la flota de la firma reduzca anualmente sus emisiones en 945 millones de toneladas de CO2 y el consumo de combustible en 350.000 litros.