AMDPress.- Nunca en la UE ni en España han existido tantos controles de calidad y seguridad en los alimentos como en la actualidad. Durante los últimos tres años la seguridad alimentaria es el eje a través del cual gira toda la política agraria de la UE, según manifestó ayer, jueves 5 de junio, Carlos Escribano, vicepresidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, en las III Jornadas Internacionales sobre "La seguridad alimentaria del productor al Consumidor" que han tenido lugar en Madrid, en el Instituto de Estudio Fiscales y organizadas por Foro Agrario.

Escribano ha añadido además que "una de las principales lecciones que hemos aprendido con las crisis sanitarias y alimentarias es la fragilidad del pacto de confianza entre los productores y los consumidores. No sospechábamos la velocidad con la que el consumidor podía retirarse de la compra de productos de origen animal y vegetal."

Eduardo Baamonde, director general de CCAE ha pedido a la Administración que armonice la legislación y no caiga en contradicciones porque tras las crisis, los legisladores han tratado de alcanzar el riesgo cero, donde hay leyes imposibles de cumplir. "Las normas deben ser aplicables y controlables. No se puede pedir lo que no se puede alcanzar. La Administración debe habilitar los recursos necesarios para poder adaptarnos". Por otra parte, ha manifestado su temor ante la próxima ampliación de la UE. "Hay que exigir que los nuevos países aporten las mismas condiciones de seguridad que todos porque no puede haber más crisis alimentarias.

A lo largo del día también se tratará la seguridad alimentaria en el escalón comercial y desde el punto de vista de los consumidores, con la participación de ponentes como José Moya, de la Asociación de Minoristas de la Carne, Carlos Calbacho de Mercasa, Javier Millán-Astray de Anged, Isabel Ávila, de la Asociación Nacional de Amas de Casa o José Luis Fernández Noriega, de FEHR.