La filial española de la multinacional francesa Danone registró en 2000 un beneficio neto de 108,22 millones de euros (más de 18.000 millones de pesetas), lo que representa un incremento del 25,5% respecto al ejercicio anterior.

Su cash flow se incrementó un 24%, hasta los 137,75 millones de euros (22.920 millones de pesetas), mientras que su facturación registró un ascenso del 8%, situándose en 808,96 millones de euros (134.599 millones de pesetas) en 2000. Una cifra que le ha permitido consolidar su posición de liderazgo en el sector español de derivados lácteos frescos, donde ya dispone de una cuota de casi el 53%.

La compañía atribuye la evolución de sus cifras, que no incluyen las ventas de Iltesa, su filial canaria, a su estrategia de inversión continuada tanto en mejoras productivas como en I D. Este último departamento dispuso en el pasado ejercicio de un presupuesto de 6,2 millones de euros (1.033 millones de pesetas).