AMDPress.- EEUU ha endurecido su postura en las negociaciones que mantiene con la Comisión Europea para alcanzar un nuevo acuerdo sobre el comercio de vinos. Los negociadores estadounidenses "han retrocedido" y se muestran más reacios a ciertos compromisos a los que estaban dispuestos a llegar en la sesión celebrada con los negociadores comunitarios en octubre, según explicó la Comisión Europea a los Quince. La Comisión negocia un convenio "mínimo" con EEUU, de carácter temporal, con el fin de renovar ciertas normas sobre los intercambios de vinos que expiran a finales de 2003.

El Ejecutivo comunitario expuso durante el Comité Especial de Agricultura -órgano preparatorio del Consejo de Ministros de la UE- las últimas noticias sobre las conversaciones con EEUU, en las que "no hay progresos y un acuerdo es cada vez más difícil", según fuentes comunitarias.

El representante de la Comisión señaló que EEUU rechaza suprimir la llamada "enmienda D'Amato", que permite a los productores de ese país usar como semi-genéricos nombres de vinos europeos, como Jerez o Málaga, y tampoco quiere aprobar una legislación que proteja las denominaciones de origen. En octubre, los negociadores comunitarios indicaron que EEUU podría ceder en ese punto.

Por otro lado, EEUU quiere que se acepte una práctica enológica consistente en añadir al vino hasta un 10% de agua (en un principio se había hablado de un 3%), según fuentes comunitarias, que añadieron que debido a la dificultad de las negociaciones "habrá que reconducir las derogaciones existentes para conseguir un acuerdo mínimo provisional". Bruselas deberá debatir con la presidencia de la UE sobre esta prórroga de forma urgente, debido a que en 2003 finalizan las actuales normas que rigen los intercambios de vino entre las dos partes.