AMDPress.- Elena Espinosa, ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación, presentó ayer durante la clausura de la Asamblea General de la Federación Española del Vino (FEV) las cifras provisionales de 2004 sobre el consumo de vino en España, en los que se refleja un crecimiento en valor de todo el mercado del 3,6%, rompiendo así la tendencia descendente de años anteriores. Estos datos, procedentes del panel de consumo del MAPA, muestran un crecimiento diferenciado del 13,3% para los vinos con denominación de origen y una bajada del 0,3% para los vinos de mesa.

En cuanto a las exportaciones, los registros de Aduanas muestran que durante 2004 mantuvieron el ritmo de crecimiento, si bien con un ascenso muy superior del volumen ( 13,3%) sobre el valor ( 4,4%), debido al mayor crecimiento en volumen de los vinos de menor valor añadido ( 28% del vino de mesa a granel, frente al la caída del 4% del vino de denominación de origen).

Antes de la intervención de la ministra, Rafael del Rey, director general de la FEV, resumió el comportamiento del ejercicio 2004 en el sector del vino como un año de reafirmación de tendencias, ya que, si bien mejoraba algo en valor, la demanda interior se mantenía estancada en volumen, así como el aumento en el desequilibrio entre oferta y demanda, un hecho que señaló como cíclico en el sector. Para Rey, este desequilibrio demuestra que la mejora en la producción no ha ido paralela a una mejora equivalente de la comercialización.

Rey también señaló que, si bien las importanciones de vino en España todavía son poco relevantes e incluso descendieron en 2004, en el mercado se registran señales de advertencia como el ascenso del Lambrusco. En cuanto al potencial exportador de España, el director general de la FEV indicó que si bien las ventas mundiales crecen, nuestros principales competidores lo hacen más, como Australia, que ha desbancado a España del tercer ránking de países exportadores de vino, si bien también mostró el caso de Francia, que en 2004 experimentó fuertes retrocesos.

Por su parte, el presidente de la FEV, Mauricio González-Gordon, presentó el plan de la FEV para impulsar el sector, que contempla actuaciones de mejora en cuanto a la imagen del vino y a la competitividad, y para ello solicitó un marco legal más flexible en materia de etiquetado o aprovisionamiento así como la intervención de la industria en las negociaciones de reforma de la Organización Común del Mercado del Vino, prevista para 2006.

La ministra respondió a las inquietudes de la industria señalando que espera que a finales de este año este concluido el plan estratégico de la Administración para dinamizar el mercado del vino, tanto en el interior como en el exterior, unas medidas “con un enfoque vertical” y “con la demanda como enfoque primordial”. Espinosa también se comprometió a salvar, “aunque es difícil”, los recursos de inconstitucionalidad que Castilla-La Mancha y Cataluña interpusioeron al reglamento de la ley del vino 24/2003, para lo cual está buscando un nuevo consenso entre todas las partes “para evitar nuevas situaciones de este tipo”.