La multinacional suiza Nestlé firmó el pasado mes de abril una alianza estratégica con la británica R&R Ice Cream, controlada por el fondo de capital riesgo Pai Partners, con el fin de crear un gigante del mercado del helado que dominara el sector en todas sus vertientes. Casi cuatro meses después de la firma del acuerdo marco, la filial española ha completado la operación mercantil.

Para ello, se ha segregado del capital de la filial el negocio de helados de Nestlé para pasarlos a una sociedad de nuevo cuño: Froneri Iberia. Se trata, a su vez, de la filial de la joint venture que comparten al 50% las dos multinacionales firmantes del pacto y que está radicada en Reino Unido. R&R, por su parte, suma al proyecto todas sus actividades.

Froneri Iberia estará presente en más de 20 países, dando empleo a 10.000 trabajadores, y su dirección estará compuesta por responsables de ambos conglomerados a partes iguales, bajo la presidencia de Luis Cantarell, actualmente vicepresidente ejecutivo para Europa, Oriente Medio y África del Norte de Nestlé. Según explica el comunicado facilitado por Nestlé, "esta unión tratará de aunar la fortaleza e innovación de las dos compañías, combinando la experiencia marquista de Nestlé y su posicionamiento en el canal "out of home", con el potente negocio de MDD en retail y la estructura altamente competitiva de R&R". Se calcula que las ventas en España de Froneri superarán los 200 millones de euros.

Para los consumidores, los helados que se venderán bajo la marca Nestlé mantendrán su nombre, según señalan fuentes de la compañía. Froneri Iberia tiene su domicilio social en la factoría de Araia (Álava), una de las cuatro mayores fábricas de helados de Nestlé en Europa, en la que no se modificarán ni los procesos productivos ni las condiciones laborales de la plantilla.