La cooperativa de segundo grado Oleoestepa acaba de lanzar al mercado la primera botella elaborada en un 100% por plástico reciclado (rPET) procedente de otras botellas. Esta innovación se ha presentado en su formato de 1 litro destinado al gran consumo, con el objetivo de responder a las demandas de un consumidor cada vez más sensibilizado medioambientalmente. 

Desde sus inicios la cooperativa Oleoestepa nació comprometida con la excelencia, la sostenibilidad y la innovación. El aceite de oliva virgen extra producido en sus 18 almazaras asociadas es fruto de técnicas agronómicas y productivas respetuosas con el medioambiente. Ahora, con la nueva botella de 1 litro 100% R-PET Oleoestepa da un paso más allá logrando un producto totalmente sostenible, por dentro y por fuera. 

El lanzamiento de esta nueva botella es el resultado de la apuesta decidida por la innovación de la cooperativa Oleoestepa desde sus inicios 

Este envase pionero en el sector del aceite de oliva se enmarca en el compromiso de la cooperativa Oleoestepa de que todas sus botellas sean de materiales reciclados, apostando por dar una segunda vida a los plásticos. De este modo, Oleoestepa da respuesta a las exigencias establecidas en el programa de Responsabilidad Social Corporativa, siendo la primera empresa del sector oleícola en contar con una certificación AENOR IQNetSR-10 de su gestión. 

Oleoestepa sigue trabajando para incrementar cada vez más la cuota de plástico reciclado en su gama de gran consumo, para lo cual ya hay otros formatos en fase de desarrollo, experimentación y validación. Para la elaboración de la botella nueva de aceite de oliva virgen extra Oleoestepa 1 litro R-PET se precisa el reciclado de 3 botellas de plástico usado. 

Visto que los envases de PET bien gestionados pueden volver a ser un recurso, es más necesario que nunca la creación de un mercado secundario de pet reciclado (rPET) capaz de satisfacer en cantidad y calidad la demanda del sector alimentario. Por ello Oleoestepa pone en paralelo una campaña de sensibilización para darle a los plásticos una nueva vida. Devolver al mercado los plásticos usados es una labor que nos compete a todos como ciudadanos, contribuyendo al cuidado del medio ambiente a través de proyectos sostenibles como la nueva botella R-PET de Oleoestepa.

Desde la cooperativa inciden en que "esta labor diaria de reciclaje en los hogares es una pieza básica en la economía circular, que aboga por la optimización de los materiales y residuos, alargando su vida útil". De este modo se huye del actual sistema lineal de ‘usar y tirar’ y se apuesta por otro respetuoso con el medio ambiente y basado en la prevención, la reutilización, reparación y reciclaje. Este modelo permite extender la vida útil de los productos y dotarlos de una segunda vida.