Aral Digital.- Osborne ha cerrado el ejercicio 2010 con unas ventas netas de 248 millones de euros, manteniendo así su cifra de negocio del año anterior (247 millones). Asimismo, el Ebitda de la compañía ha ascendido a 35 millones de euros, dos millones menos que el curso anterior, y que supone un resultado “en línea con los años el de años anteriores”, indican fuentes del grupo.

En un análisis por unidades de negocio, el área de Bebidas y Vino ha aportado un 64% al grupo, mientras que la división de Ibéricos ha sido del 26%. Por último, la unidad de Aguas y Zumos ha contribuido al grupo con un 10% del total.

Tomás Osborne, presidente de la compañía, ha declarado que “estamos muy satisfechos con los resultados del 2010. Más allá de las cifras que muestran la fortaleza de nuestro negocio y la recurrencia de nuestros ingresos y beneficios en tiempos de crisis, lo más destacable son las distintas iniciativas en marcha que nos permiten vislumbrar el futuro con mayor optimismo”.

A lo largo de 2010 Osborne ha impulsado fuertemente la firma Cinco Jotas con la apertura de nuevos restaurantes, presentaciones y nuevos formatos de comercialización, además de la renovación de la imagen. Del mismo modo, la compañía ha procedido a reestructurar a largo plazo su deuda bancaria.

De cara a 2011 las perspectivas de la empresa “son optimistas, dentro de un contexto de crisis económica y de descenso generalizado del consumo”. Así, Osborne apostará por el fortalecimiento e internacionalización de sus principales marcas, invirtiendo en su posicionamiento premium. Además, la empresa ha cerrado la venta de su unidad de negocio de Aguas y Zumos (Solán de Cabras), con lo que la familia Osborne recupera la propiedad sobre el 100% del capital.