La Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente del Gobierno andaluz ha publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) la primera normativa en España que reconoce como calidad ‘Virgen Extra’ a los aceites de oliva obtenidos mediante Producción Integrada. El nuevo Reglamento Específico desarrolla de manera rigurosa, los requisitos de control “mediante técnicas sostenibles respetuosas con el medio ambiente, y que aplicadas durante el proceso de producción y elaboración, llevan inexorablemente a conseguir aceites de la máxima calidad”.

La Asociación Técnica de Producción Integrada de Olivar (ATPIOlivar), única entidad de carácter nacional dedicada a la promoción, divulgación, formación, investigación y desarrollo de la Producción Integrada de Olivar y con sede en Aguadulce (Sevilla), ha conseguido con sus aportaciones y coherencia técnica, propiciar esta modificación para que finalmente la Consejería haya reconocido en una norma, el esfuerzo de los más de 35.000 productores y 53 almazaras que aplican estas técnicas de cultivo en el olivar de Andalucía. Entre las novedades, destaca el refuerzo sobre aspectos de calidad de las aceitunas recolectadas, sobre los parámetros de elaboración, así como controles analíticos químicos y sensoriales sobre el aceite producido, que permitan determinar la ausencia de defectos o desviaciones respecto a la normativa vigente que ampara la calidad virgen extra.

Además, se recomienda en los aceites virgen extra envasados merecedores del distintivo de calidad, adecuar la fecha de consumo preferente en función de su estabilidad, del tiempo de vida desde su elaboración, y de la puntuación sobre su evaluación sensorial, como “una garantía de que preserva sus propiedades hasta su llegada al consumidor”. Según explica ATPIOlivar, la nueva normativa permitirá a las industrias almazaras disponer de una poderosa herramienta para diferenciar sus mejores aceites, mediante unos estándares de calidad, seguridad alimentaria y respeto medioambiental que se adaptan al perfil del consumidor más exigente y concienciado, especialmente en un momento de etiquetados dudosos”.