El sector de Bebidas Refrescantes aporta a la economía española 12.139 millones de euros, según el informe elaborado por el IESE “Las Bebidas Refrescantes y su Impacto Socioeconómico en España” y presentado por Anfabra. Dicho informe, en cuya presentación ha estado Isabel García Tejerina, secretaria general de Agricultura y Alimentación; Fernando Amenedo, presidente de Anfabra; y los profesores del IESE, José Ramón Pin, Rolf Campos y Gonzalo Gómez, tiene como fin cuantificar los aspectos económicos y sociales más relevantes del sector en la economía, el empleo, el medioambiente o la salud. En el último ejercicio, este sector aportó a la economía española más de 12.000 millones de euros a través de su facturación, 4.993 millones de euros de manera directa, con una caída inferior del 8%, y 7.146 de manera indirecta; genera más de 63.500 empleos, entre puestos directos e indirectos y ha inyectado al sector público cerca de 550 millones de euros, entre pagos de IVA y cotizaciones a la seguridad social. El sector se caracteriza por su dinámica empresarial. Concretamente cuenta con más de 2.000 referencias y más de 500 sabores que contribuyen a una correcta hidratación, un aspecto clave para una adecuada nutrición. Sólo en 2011, se lanzaron 148 nuevos productos. Esta labor se lleva a cabo gracias tanto a las grandes empresas como a los pequeños negocios familiares. Existen alrededor de 70 fábricas que, a pesar de tener distinto número de empleados y nivel de producción, están dentro de un mismo abanico. Sólo en 2011, el sector de bebidas refrescantes realizó una inversión en bienes para procesos productivos (sujetos a derechos de propiedad) de 176 millones de euros. En España, cerca de 13 millones de hogares incluyen en su cesta de la compra bebidas refrescantes, esto sumado al consumo en hostelería supone un total de casi 37 millones de españoles. En los últimos 10 años, han crecido con fuerza las ventas de productos light, pasando de un consumo del 15% al 30% en 2011. Madrid, Andalucía, Murcia e Islas Baleares, son las regiones que presentan mayor consumo a nivel nacional, motivado por su atractivo turístico y sus temperaturas. Según FIAB (Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas), los fabricantes de refrescos son referentes en el establecimiento de medidas exhaustivas para controlar y reducir la producción de residuos. El sector es referente en gestión eficiente de envases. Así, los datos de reciclaje de latas en España muestran una tasa de retorno del 82%, por encima de la media europea, que se sitúa en el 65%. El sector aporta cerca de 50 millones de euros anuales al sistema de gestión de envases y, solo en 2011, invirtió más de 9 millones de euros en políticas medioambientales. Por su parte, Isabel García Tejerina ha resaltado la importante función que desempeña el sector de las bebidas refrescantes en la agricultura y el medio rural. “Me refiero a su capacidad de arrastre económico, por tratarse de un gran consumidor de productos agrícolas básicos, para la producción de aromas, extractos de frutas, zumos y otros productos e ingredientes”. Asimismo, ha explicado que el Ministerio está elaborando la “Estrategia de Sostenibilidad de la Industria Alimentaria”, destinada a lograr en el contexto de la Estrategia 2020 que el sector industrial agroalimentario sea competitivo y sostenible en un mercado globalizado. Otra iniciativa de interés que ha planteado García Tejerina ha sido la “Estrategia más alimento, menos desperdicio”. Un proyecto que, según ha explicado la secretaria general, “se está elaborando para limitar las pérdidas y el desperdicio de alimentos, valorizar aquellos que son desechados y reducir las presiones ambientales”.