La buena climatología y el aumento del turismo influyeron positivamente en el consumo de cerveza durante el año pasado. La recuperación del canal de hostelería y el empuje del consumo en los hogares permitió que durante 2015 se pusieran en el mercado 3.327,6 millones de litros de cerveza, un 3,1% más. Las ventas a través del canal de gran consumo aumentaron –para el TAM abril de 2016- un 1,1% en volumen y un 1,6% en valor. Datos favorables que, además, han ido acompañados de una "avalancha" de lanzamientos que buscan ofrecer al consumidor nuevas experiencias para sus momentos de ocio. Productos especiales, de producción limitada, con identidad propia, cercanos… Con un "toque" artesano.

Dos años de tendencia ascendente, especialmente en el canal de hostelería, permiten augurar un buen ejercicio para el mercado de cerveza. El pasado ejercicio esa positiva evolución fue incluso más evidente gracias al empujón dado por la buena climatología, los buenos datos que se registraron en el sector turístico y la mejoría del panorama económico, fundamental para un asentamiento de la confianza del consumidor.

Los eventos deportivos apoyan la tendencia

Al margen de la meteorología –sobre la que no hay previsión posible-, los datos apuntan a una continuidad de esa tendencia. Que además este año se verá apoyada por la celebración de eventos deportivos veraniegos –siempre bien recibidos en el sector- como son la Eurocopa de fútbol y las Olimpiadas de Brasil.

Por el momento, parece ser que la tendencia positiva no excluye ningún canal, y el trasvase de consumo de cerveza que se produjo en años anteriores de la hostelería al hogar no va a darse la vuelta. Para que eso no se produzca, los diferentes operadores –tradicionales y nuevos- están poniendo toda la "carne en el asador" con multitud de lanzamientos que generen valor en la categoría, y que tienen como eje trasversal las especialidades y el "toque artesano". Lo artesano entendido como seña de identidad, nueva experiencia, singularidad, cercanía… con el objetivo, al igual que en el mundo del vino, de ayudar al consumidor a que conozca con mayor profundidad el "mundo de la cerveza". Mucho tiene que ver en ello el auge que han experimentado en los últimos años las cervezas artesanas. Una "salida" en época de crisis para muchos amantes de la cerveza que se ha llegado a convertir en micronegocios (y no tan micros), y a cuyas particularidades e idiosincrasias (no por desconocidas) se han ido incorporando los más "grandes".

Producciones limitadas, cuidada selección de materias primas (lúpulos nuevos o mezclas) y de procesos de elaboración son, entre otros, los caminos para encontrar y transmitir una identidad propia, basada en la experiencia y en la tradición pero también en la innovación y la experimentación. Todo ello confiere valor a la categoría, eliminando la uniformidad y abriendo un mundo de posibilidades para el consumidor.

Más en Horeca y también en el hogar

El pasado año, según los datos facilitados por Cerveceros de España, se pusieron en el mercado 3.327,6 millones de litros de cerveza, lo que supone un 3,1% más que el año anterior. Y no se puede considerar un incremento estacional (léase en verano), ya que el mayor incremento se produjo en el cuarto trimestre del año ( 4,9%). Por canales, el incremento en volumen fue mayor en el canal Horeca, pero porcentualmente ese avance fue muy parejo al del canal hogar: 3,2 y 2,9%, respectivamente.

Si nos atenemos al canal de gran consumo, los datos acumulados de los últimos cuatro ejercicios (2013-16) dan como resultado un crecimiento en el volumen de ventas del 4,4% (56 millones de litros más) y un 5,2% en el valor de las mismas (77,1 millones de euros). Según las cifras facilitadas por IRI, empresa de información de mercado del sector de retail y FMCG, para el TAM abril de 2016, apuntan para ese periodo un crecimiento del volumen de ventas del 1,1% (pasando de 1.309,2 a 1.324 millones de litros) y un aumento del valor de la categoría del 1,6% (hasta los 1.547 millones de euros).

Avance que se apoya en una relativa estabilidad de las cervezas nacional con alcohol (el segmento más importante), pese a que registraron un decrecimiento en volumen del -1,6% y un casi inapreciable -0,1% en valor. El segmento de cerveza sin alcohol fue el que mejor comportamiento tuvo en volumen con un crecimiento del 17,7% (pasando de 159,9 a 188,3 millones de litros), mientras que el segmento de Especialidades fue el protagonista en el parámetro valor con un incremento del 11,6% (de 123,5 a 137,9 millones de euros). Por su parte las Premium se movieron entre el -2,1% de caída en el volumen de ventas y el 1% de aumento en valor.

La MDD manda

El ranking general por fabricantes se mantuvo liderado por el grueso de las marcas de distribuidor (MDD) que consiguieron el 37,5% de cuota en volumen (495,8 millones de litros) y el 23,6% del valor de las ventas (365,6 millones de euros), lo que supone un pequeño retroceso de seis y cuatro décimas porcentuales, respectivamente, en comparación con el mismo periodo del año anterior.
El primer fabricante privado fue Mahou con una participación en volumen del 14,3% (cinco décimas más) y del 16,5% en valor (tres décimas menos), seguido de Heineken con un 10,4 y un 12,8%, Damm (8,3 y 11,8%), San Miguel (9,8 y 10,3%), Cruzcampo (8,4 y 9,7%), La Alhambra (6 y 5,5%) e Hijos de rivera (2,5 y 4%).

Puede leer el informe de mercado completo en el nº 1632 de la revista ARAL.