Asedas ha celebrado su Asamblea General bajo el lema "Prioridades de la Cadena Agroalimentaria en Europa y en España". José Borrell, expresidente del Parlamento Europeo, señaló durante el encuentro:"estamos en una fase crónica de la crisis, con un grave nivel de endeudamiento, tanto público como privado, y esta situación exige un impulso de la demanda que, lógicamente, tiene que venir del estímulo fiscal".

El presidente de Asedas, José Pedro Pérez-Llorca, por su parte, aludió a la importancia de "la red de alerta alimentaria española como una de las que mejor funcionan", pero pidió medidas para "fortalecer la europea". Ángela López de Sá, directora ejecutiva de Aecosan, contestó asegurando que su agencia ha liderado un proyecto, en el que han participado 17 países, para mejorar la gestión de crisis aunando protocolos y promoviendo una mayor coordinación.

El director general de EuroCommerce, Christian Verschuren, presentó el informe Shopping for Growth, destacando la importancia del comercio, tanto mayorista como minorista, como motor para sacar a Europa de la crisis, para lo cual reclamó "políticas y un marco legislativo adecuado". Verschuren aseguró que "se trata de un sector que representa a una de cada cuatro empresas en la UE, contribuye al 11% del valor añadido neto en Europa y emplea a casi 30 millones de personas".

Decálogo de Prioridades de la Cadena

Por su parte, Asedas también presentó en la Asamblea el "Decálogo de Prioridades de la Cadena Agroalimentaria" de cara a las elecciones europeas. Las decisiones pendientes sobre los gases que usan los equipos de refrigeración o sobre las comisiones de las tarjetas de crédito son temas que están en la agenda europea y que tendrán un enorme impacto sobre el sector (sólo los socios de Asedas tendrán un coste estimado de 1.000 millones de euros para la adaptación de los equipos de refrigeración).
Desde Asedas animaron al resto de eslabones de la cadena agroalimentaria a completar este documento abierto y una vez consensuado presentárselo a los representantes políticos.

En cuanto a las prioridades para España, Ignacio García Magarzo, director general de Asedas, habló de los signos de estancamiento que presentan los indicadores de consumo alimentario y propuso trabajar en tres líneas que supondrían un revulsivo para el consumo: recuperación de la confianza, devolución de la capacidad adquisitiva perdida a los consumidores bajando los impuestos y reducción de los costes que soportan las empresas, lo que abriría la puerta a la creación de empleo".

Nichos prioritarios

Respecto a la reducción de costes, Magarzo identificó "cuatro nichos prioritarios: bajada de las cotizaciones sociales, que volvieron a incrementarse en nueve millones de euros el pasado diciembre, a pesar de la promesa de rebajarlas cuando se produjo la subida del IVA; reducción del coste energético, que ha crecido un 14% en los últimos cinco años, lo que supone más de 120 millones de euros solo para las empresas de Asedas; no generar nuevos costes al sector con la creación de figuras impositivas que únicamente persiguen una mayor recaudación, como es el caso de los 'impuestos medioambientales' sugeridos en el informe Lagares, y el mantenimiento de la legislación actual, aprobada por el Gobierno en 2012, en materia de horarios comerciales".

El acto de clausura corrió a cargo de Fernando Burgaz, director general de Industria Alimentaria, y Jaime García-Legaz, secretario de Estado de Comercio. García-Legaz aseguró que "se empieza a recuperar el consumo y ahora faltan más datos positivos de creación de empleo para conseguir un crecimiento sostenido". Concluyó su intervención afirmando que, "tal y como ya ha adelantado el ministro de Economía, Cristóbal Montoro, no se va a subir el IVA y se bajará el IRPF" y agradeció el esfuerzo del sector agroalimentario en la mejora de la competitividad y en la reducción de costes.