Tras las protestas de agricultores y ganaderos ante el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación por los bajos precios que reciben por sus productos, desde ACES, la Asociación de Cadenas Españolas de Supermercados, han manifestado su postura recordando que las grandes empresas de distribución comercial "no compran directamente al agricultor individual sino, fundamentalmente, a cooperativas o sociedades agrarias de transformación (SAT), o a industrias que ofrecen el producto ya transformado, tal como se presenta en las tiendas (lavado, calibrado, empaquetado, etc.), a las que se paga, como es lógico, precios sensiblemente superiores a los fijados en las alhóndigas u otros esquemas de comercialización en origen".

Aurelio del Pino: “Ante la desinformación que se está produciendo y que afecta negativamente a la percepción de la actividad de las cadenas de distribución, la opinión pública debe de ser consciente que cada operador que interviene en la cadena aporta un valor al producto"

La asociación, que representa a las empresas Auchan Retail, Grupo Carrefour, Grupo Eroski, Lidl y SuperCor, incide en que el comparar los precios de origen y destino olvidando todos lo que sucede entre medias "es desconocer la realidad de nuestra economía y del sistema de la cadena de valor, y obviar el valor del trabajo de todos los procesos y profesionales que intervienen a lo largo de la cadena". "El problema de los precios de origen responde a los propios mercados en origen y no a los procesos sucesivos de comercialización” señalan desde la asociación; que recuerda, igualmente, que desde hace años el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, las CCAA y las propias organizaciones agrarias y de la industria y la distribución vienen trabajando en la evaluación de la cadena de valor, y en su web quien lo desee puede consultar cómo funciona la cadena, y cuál es el valor añadido y como se compone el precio de cada fruta y verdura.

Aurelio del Pino, presidente de ACES, ha manifestado al respecto que: “Ante la desinformación que se está produciendo y que afecta negativamente a la percepción de la actividad de las cadenas de distribución, la opinión pública debe de ser consciente que cada operador que interviene en la cadena aporta un valor al producto, y que un limón en un árbol a 200 kilómetros no puede valer lo mismo que cuando éste se encuentra a disposición del consumidor en un establecimiento a menos de un minuto de su casa. Desde la persona que recoge el limón hasta la que lo transporta a la central agraria, quienes realizan la selección, procesos de limpieza, calidad, empaquetado, distribución, además del personal que trabaja en el propio supermercado que también tienen derecho a una remuneración por su trabajo, hay una cadena muy competitiva profesional y eficiente. Imaginemos que todo este proceso cuesta 1 euro. Si el precio en origen es mayor, porque la cosecha ha ido mal, entonces este euro supondrá un porcentaje mucho menor sobre precio final que si la cosecha ha ido bien y hay mucha producción, situación que provocaría una mayor diferencia porcentual entre precio de origen y destino. Aunque el consumidor vea precios diferentes a lo largo del año estos se marcan en origen ya que el coste de llevar el limón del árbol a la tienda es mucho más estable”. 

Desde ACES se señala en que "el precio de los productos en tienda se va conformando por la intervención de cada uno de los eslabones de la cadena, y para contextualizar nuestra actividad hablamos de un sector, el de la distribución alimentaria, con muchísima oferta, dinámico y extremadamente competitivo con márgenes entre el 1 y 2%, y que por nuestra propia naturaleza, se ve influido por políticas en materia laboral, fiscal, energético, de alimentación, medio ambiental, de transportes, de protección a los consumidores, de cadena alimentaria, etc. El coste del cumplimiento normativo de nuestro sector representa el 6% de la facturación, según la Comisión Europea. Una cifra elevadísima en un mercado tan complejo como el nuestro”. 

Aurelio del Pino: "en muchos casos, nuestros asociados están siendo unos canales fundamentales para la comercialización de los productos españoles en otros países"

El presidente de ACES ha indicado, igualmente, que la asociación y sus empresas asociadas vienen trabajando intensamente en los últimos años en numerosos foros técnicos con las organizaciones de productores agrarios para mejorar la comercialización de los productos agrarios: "Entendemos que la mejor manera de ayudar a la mejora de la rentabilidad de las explotaciones agrarias a medio plazo es a través de un diálogo serio y un análisis riguroso y profesional que sirva a los productores para tomar sus decisiones”. 

“ACES siempre ha participado activamente con las administraciones públicas y las organizaciones de productores agrarios en mesas y observatorios y ha firmado convenios con los agentes del sector, que han servido para mejorar la comercialización, por lo que nos sorprende la simplificación del diagnóstico y de las soluciones a problemas tan complejos, como los del sector agrario en general y algunas producciones en particular, que estamos oyendo en los últimos días”, ha indicado Aurelio del Pino; para señalar que “por otra parte, entendemos que precisamente son las cadenas de distribución organizadas las que más han apostado por la producción española y que cuentan con contratos más estables y que garantizan a sus proveedores mejores condiciones. Nuestros asociados están poniendo en valor nuestra producción agroalimentaria, en un mercado muy competitivo, tratando de mejorar la percepción del valor de los productos frescos, especialmente frutas y hortalizas. Además, en muchos casos, nuestros asociados están siendo unos canales fundamentales para la comercialización de los productos españoles en otros países”. 

Aurelio del Pino: "Las cadenas de distribución no formamos parte del problema y para que podamos ayudar es preciso que las soluciones que se planteen respeten el marco jurídico nacional y europeo y se basen en un enfoque serio y riguroso"

En opinión del presidente de ACES, "el conjunto del sector agrario español debe avanzar en su conjunto en esa dirección para ganar tamaño y competitividad, modernizar sus estructuras de producción, y apostar de manera decidida por la innovación desarrollando nuevas variedades más acordes con las demandas de los consumidores, y diferenciando su la calidad frente a los de otros países. Reiteramos nuestra voluntad de diálogo y colaboración con el sector agrario y las administraciones públicas en los términos de rigor y profesionalidad a través de los foros multilaterales que ya existen o abordando problemas concretos que se pongan de manifiesto, con lealtad, profesionalidad y pleno respeto a la ley. Este es el planteamiento que mantendremos en la reunión a la que hemos sido convocados el próximo día 11 en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación”.

Para concluir, del Pino ha expresado: “Entendemos y compartimos plenamente las dificultades por las que, estructural y coyunturalmente, atraviesa el sector agrario español, en particular en lo que se refiere a determinadas producciones y determinados tipos de explotaciones. Esta situación viene agravada por problemas derivados de los cambios de demográficos y de hábitos de los hogares, de las perspectivas económicas y de consumo, de los problemas del comercio internacional, con vetos o nuevos aranceles, de las circunstancias climáticas y del incremento de los costes ambientales y de producción. Ante estas circunstancias que nos afectan a todos, las cadenas de distribución no formamos parte del problema y para que podamos ayudar es preciso que las soluciones que se planteen respeten el marco jurídico nacional y europeo y se basen en un enfoque serio y riguroso”.