El próximo 30 de junio vence el plazo que la Ley de Envases y Residuos de 1997 otorgaba a los envasadores, importadores y distribuidores para que recuperen un mínimo del 50% y un máximo del 60% de sus residuos de envases y embalajes, de los que entre un 25% y un 40% se deberán reciclar.

A este respecto, mientras los fabricantes solicitaron el año pasado más tiempo para adoptar una normativa que repercute sobre sus costes logísticos, encareciéndolos; los grandes distribuidores se sienten ya preparados.