AMDPress.- El fabricante de detergentes Bilore ha visto agravada la profunda crisis que atraviesa -en noviembre de 2002 ya tuvo que suspender pagos con un pasivo de 28,8 millones de euros por las malas condiciones económicas- por los enfrentamientos entre accionistas y gestores.

Los anteriores gestores de Bilore, el ex presidente José Antonio Marín y el ex director general Manuel Luque, han presentado una denuncia y una querella criminal, respectivamente, contra parte del consejo de administración de la empresa de Zaldibia (Guipúzcoa). Las demandas hacen referencia a presuntas estafas, falsedades documentales, injurias y delitos societarios.

Las fábricas de Bilore en Zaldibia y Lucena (Córdoba) están en situación de producción bajo mínimos, utilizando menos del 10% de su capacidad industrial. Esta coyuntura se alterna con fases de paralización total de la actividad fabril. La nueva dirección, liderada por Javier Arbiza, diseñó un plan de futuro que incluyó el recorte de 52 empleos para fijar una plantilla de 190 personas además de reducir el volumen de producción a un 34%.

En el extranjero, los problemas de Bilore continúan, ya que la empresa distribuye sus productos en Chile, donde también tiene asuntos en los juzgados.