La planta de Chep, ubicada en Bellpuig, Lérida, no ha registrado ni un solo accidente laboral con baja médica en los últimos 10 años. El éxito obtenido ha sido fruto de una política de prevención de riesgos laborales en la que prima la concienciación, la prevención y la implicación de todos y cada uno de los trabajadores, en línea con lo que establece el programa de seguridad de la compañía, conocido como Zero Harm (daño cero), según ha señalado la empresa.

Pedro Gabaldon, director de Operaciones de Chep para el Sur de Europa, explica que esta filosofía corporativa que fomenta el compromiso con la seguridad, se desarrolla desde hace años en el centro de servicios de Bellpuig. "La participación de todos los trabajadores en las decisiones que les afectan ha llevado el compromiso con la seguridad a un nivel muy alto, por lo que el trabajo en la planta es cada día un poco más seguro. En realidad, gracias a esta práctica el absentismo se ha reducido a cero y el índice de satisfacción del personal ha aumentado considerablemente en los últimos años", ha indicado.

"Queremos que cada persona, cada día, llegue siempre a casa sana y salva. La formación es continua. Nos esforzamos para anticiparnos a las situaciones de riesgo y para ello buscamos la implicación de todos los trabajadores, que evalúan y evitan constantemente posible peligros. A la vez, hacemos hincapié en los procedimientos y nos aseguramos de que todo el mundo sabe lo que tiene que hacer, en todo momento", explica Roberto Jiménez, Manager Plant Operations de Chep en España.

Cada mes se celebra en Bellpuig un Comité de Seguridad en el que participan todos los trabajadores. "Se escucha la voz de todos" recuerda Jiménez "y se da respuesta a cada una de las oportunidades de mejora que detecta cada persona". El programa de "Mejora Continua" que Chep está poniendo en práctica en todos los centros de servicios de Europa ha permitido implementar una serie de nuevas iniciativas enfocadas a garantizar la seguridad de todos.