AMDPress.- Según el último estudio del Observador del Banco Cetelem, la distribución en España camina hacia la concentración. Prueba de ello es que en el sector de alimentación, droguería y perfumería, cinco grandes grupos empresariales abarcan más del 40% del total del mercado.

Como reacción a esta tendencia, ha surgido en los últimos años la especialización en el sector de bienes de consumo duradero. Así, el documento explica que, durante los diez últimos años, existe una clara tendencia al desarrollo de grandes superficies especializadas. Este formato está al alza en las pequeñas y medianas ciudades; pero en retroceso en las grandes urbes, en las que el consumidor prefiere las tiendas de barrio medianas o grandes. No obstante, la superficie especializada sigue siendo líder en preferencias de los consumidores a nivel global.

A pesar de todo, la distribución evoluciona hacia la concentración geográfica por sectores, es decir, la agrupación de varias tiendas o comercios del mismo sector en una zona geográfica determinada. Por este motivo, en un breve periodo de tiempo aparecerán los nuevos centros comerciales monotemáticos. Asimismo, se irá extendiendo la distribución virtual a través de Internet u otros sistemas, como la televisión por cable.

Por otra parte, los conceptos básicos de nutrición han experimentado grandes cambios en los últimos años. Aunque se está reduciendo el porcentaje de la partida presupuestaria dedicada a la alimentación, el consumidor comienza a demandar no sólo una alimentación adecuada, sino también óptima. En cuanto a productos alimenticios básicos, destaca el aumento del consumo de zumos, aguas minerales y productos lácteos, en detrimento de huevos, azúcar y legumbres secas.

Según el estudio, la alimentación envasada continúa siendo la partida más importante del sector, con una facturación de 23.389 millones en 2005, lo que supone el 43,6% del total del mercado alimentario y un crecimiento del 6,8% interanual. Además, el incremento en la población inmigrante, el desconocimiento de las marcas tradicionales y su preocupación por el presupuesto familiar hace que el desarrollo de la MDD por parte de las grandes cadenas de distribución sea cada vez mayor.