El grupo anglo-holandés Unilever ha anunciado el despido del 10% de su plantilla, es decir, 25.000 personas y el cierre de 100 fábricas (el 25% de sus instalaciones), como parte de un programa de reestructuración de la compañía para los próximos cinco años y que tendrá un coste de 5.000 millones de euros (más de 830.000 millones de pesetas). La multinacional reducirá su número de marcas de las 1.600 que tiene actualmente a 400 para el 2004. "Somos conscientes de que los planes para los próximos años provocarán una pérdida de puestos de trabajo, pero son necesarios para el saneamiento de la compañía", justifica Unilever en un comunicado. La multinacional anglo-holandesa ha obtenido un beneficio neto en 1999 de 2.775 millones de euros (unos 462.000 millones de pesetas), lo que representa una caída del 6% respecto a 1998. La reducción de la plantilla afectará principalmente a las plantas que el grupo tiene en Europa, en EEUU y en Latinoamérica. En la actualidad, el grupo cuenta con 246.000 empleados y 300 unidades operativas en 88 países.