Caladero ha consolidado en 2018 su actividad por medio de la especialización y la apuesta por los productos de alto valor añadido, sanos, fáciles y rápidos de preparar y de sencillo consumo, frente al volumen. Gracias a esta estrategia, ha conseguido impulsar durante estos doce meses la venta de bandejas de pescado un 0,4%, hasta los 45 millones de unidades, y cerrar el año con una facturación de 200 millones de euros, 8 millones menos que en el ejercicio precedente.

Con una facturación de 200 millones de euros, logra impulsar las ventas de bandejas de pescado hasta los 45 millones de unidades y 20,3 millones de kilos.

Para ello, la compañía ha realizado un importante esfuerzo inversor de 8,3 millones de euros, frente a los 2,8 de 2017, que ha destinado principalmente a reforzar la productividad y especialización tanto de los procesos como de las personas que componen la plantilla. Concretamente, la compañía ha acometido en 2018 el rediseño de sus líneas de producción, lo que ha reforzado la eficiencia interna en los procesos de pescados como, por ejemplo, salmón, dorada, lubina, sardina, bacalao, langostino y trucha; y ha dotado al conjunto de trabajadores de puestos de trabajo más cómodos y seguros. Asimismo, ha digitalizado y automatizado las instalaciones, iniciativa que no sólo ha permitido simplificar los procesos, sino que ha reforzado el compromiso que mantiene con la trazabilidad de los productos.

Como consecuencia de todas estas mejoras, Caladero ha podido amortiguar el incremento de materias primas experimentado en 2018 y mejorar sus resultados por medio de la especialización, con un beneficio neto de 3,4 millones de euros y un EBITDA de 9,3 millones, un 43% superior al de 2017.

En 2018, la compañía ha creado 66 puestos de trabajo, 159 durante los dos últimos años, lo que le ha permitido consolidar una plantilla de 589 personas, el 97% de ellos con contrato indefinido. Además, ha seguido reforzando su compromiso con el desarrollo del talento y la especialización de sus recursos humanos, para lo que ha destinado un total de 12.000 horas de formación en todos los niveles, a lo que ha de unirse su política de promoción interna, de la que en 2018 se han beneficiado un total de 41 trabajadores que han logrado asumir puestos de mayor responsabilidad.