Casa Matachín culminó en 2014 una progresiva expansión que le ha llevado a facturar más de 62 millones de euros, con un aumento del 23% con respecto al año anterior. El crecimiento de la plantilla también ha sido paralelo ya que ha pasado de 290 a 350 personas, con un aumento cercano al 21 %. La empresa aragonesa Aves Nobles y Derivados, creadora de la marca y perteneciente desde 1996 al grupo Padesa, celebra este año su 25 aniversario.

Para David Botaya, director general de la compañía, la clave del éxito es la apuesta por la Investigación y el Desarrollo. "Es el pilar en el que se basa el crecimiento, la constante inversión de tiempo y dinero en I D para el desarrollo de nuevos productos y mejora de los actuales, para hacer llegar al cliente el mejor producto y en las mejores condiciones". El año 2014 ha sido además el de la internacionalización de la marca aragonesa. Hasta ahora, la producción de Casa Matachín se destinaba en su práctica totalidad al mercado nacional. Pero el pasado año afrontó el reto de la exportación, y en un solo ejercicio ha logrado que represente el 3 % del volumen total de ventas.

El lanzamiento de la pechuga de pollo en conserva -con cuatro variedades: en aceite, en escabeche, al natural y con tomate- ha facilitado esta apuesta por la venta al exterior, que se concreta ya con la presencia en 17 países, la mayoría europeos. Según el director general, la previsión es que las exportaciones sigan creciendo hasta alcanzar el 5 % de la producción en 2015. Actualmente, Casa Matachín lleva a cabo 60 variedades de productos en cinco apartados principales: adobados, carnes elaboradas, empanados, platos preparados y conservas. Toda la producción se realiza en sus instalaciones de Mercazaragoza, donde cuenta con una planta de más de 7.500 m2. De allí salieron en 2014 un total de 13 millones de unidades.