Con el objetivo de abrir un mercado de un producto único al mundo, como son los quesos artesanos elaborados en la Isla de Menorca, 15 fincas empiezan la comercialización de sus productos fuera de Las Baleares bajo la denominación Casa Menorca. Un proyecto de comercialización que les da la oportunidad de abordar nuevos mercados y responder a la actual demanda de este producto único en el mundo.

"A día de hoy la venta de quesos artesanos de Menorca se han concentrado, sobretodo, en Las Baleares ya que por las dimensiones de las distintas fincas y la artesanía de sus procesos hasta ahora no les había sido posible abordar nuevos mercados", apunta Santiago Peribáñez, gerente de Casa Menorca y encargado de este nuevo proyecto de comercialización.

Peribáñez asegura, también, que "se busca dar más proyección a un producto hasta ahora de consumo minoritario fuera de Menorca a la vez que se valoriza el patrimonio gastronómico de la isla que se mantiene gracias a las familias de artesanos que desde generaciones se dedican a elaborar un queso único en el mundo".

Con una producción de 20.000 piezas anuales, el objetivo de Casa Menorca es llegar al mercado de la península así como iniciar la exportación a distintos países. En este sentido se ha desarrollado una imagen de marca que refuerza el origen menorquín de las piezas a la vez que se referencia cada finca y el tiempo de curación de cada pieza.

Desde hace generaciones, distintas familias se dedican diariamente a elaborar un queso característico por su punto salado que obtiene esta característica tan peculiar debido a las condiciones climáticas y de salinidad características de la Isla de Menorca, reserva de la biosfera por la UNESCO desde 1993 por sus extraordinarias condiciones medioambientales. Los quesos de Menorca se caracterizan, también, por su textura cremosa que se consigue gracias al proceso artesanal, el afinado manual de cada pieza y la maduración en una cava situada en la misma isla.