Aral Digital.- Codorníu reducirá cada año las emisiones de dióxido de carbono en un mínimo de 1.000 toneladas gracias al lanzamiento a partir de este mes de septiembre de la botella 'Futuro', que pesa 800 gramos, un 11% menos.

La nueva botella implica una reducción de emisión de gases en todo el proceso productivo. Según los cálculos realizados por los técnicos de Codorníu, a los 25 gramos menos de dióxido de carbono por la producción de cada botella, se le debe sumar la reducción de las emisiones durante el transporte, la manipulación en la bodega o el reciclaje.

La botella 'Futuro' sólo se diferencia de la actual en el peso. La forma y la altura es la misma, y todo el proceso de embotellado y paletización se mantiene inalterado. Lo más importante es que la resistencia a la presión permanece intacta, exactamente en los mismos niveles que la botella de 900 gramos.