Los accionistas de Deoleo han aprobado las cuentas anuales del año 2015, en el que se registró un EBITDA de 35,6 millones de euros, un 56,3% por debajo de la cifra del año anterior debido a debido a la elevada volatilidad de los precios de las materias primas, lo que tuvo un efecto negativo en las ventas, fundamentalmente en los mercados maduros, España e Italia. La facturación del grupo en 2015 fue de 817,3 millones de euros, un 5,7 % más que en 2014, pero el resultado neto consolidado del ejercicio fue negativo en 61,3 millones de euros, frente a las pérdidas de 74 millones de 2014.

En palabras del consejero delegado, Manuel Arroyo, "nuestro negocio está evolucionando conforme al presupuesto anual, con un primer trimestre que, aunque impactado por la volatilidad del ejercicio anterior, pudimos afrontar. El nuevo equipo directivo trabaja para extraer todo el potencial de Deoleo. Y para ello vamos a pensar en global, enfocándonos en unas pocas marcas para consolidar e incrementar nuestro liderazgo en los cinco continentes".

Por su parte, el presidente de Deoleo, José María Vilas, ha hecho un llamamiento a todo el sector para trabajar de forma conjunta por la calidad y ha destacado que "la calidad es indudablemente el motor de crecimiento de la compañía y la garantía para consolidar y ampliar nuestro liderazgo mundial".

Con anterioridad a la celebración de la Junta, el comité de dirección ha presentado al Consejo de Administración el nuevo Plan Estratégico de Deoleo 2016-2021, que será analizado por el consejo en su sesión del mes de julio. El nuevo plan de negocio busca alcanzar de manera sostenida una rentabilidad EBITDA/ventas de doble dígito, un crecimiento consistente de las ventas enfocado en el valor frente al volumen y situar la Deuda Financiera Neta en los ratios habituales de compañías de gran consumo con generación de caja recurrente.