La multinacional Unilever ha registrado un beneficio neto de 1.105 millones de euros (alrededor de 183.856,5 millones de pesetas) en el ejercicio 2000, lo que supone un descenso del 60% respecto al año anterior, debido a los costes del plan de reestructuración que está llevando a cabo la compañía. La facturación del grupo creció un 16% hasta los 47.582 millones de euros (7,9 billones de pesetas) y el beneficio de explotación ascendió a los 5.729 millones de euros (953.225 millones de pesetas), un 25%.